Nuevos descubrimientos y autosuficiencia sirven a Petrobrás como colchón de seguridad
El nuevo aumento del precio del petróleo no asusta a la mayor empresa brasileña del sector. Parece que Petrobrás nunca estuvo tan preparada para enfrentarse a una crisis mundial, como las de las décadas de 70 y 80. Sólida, con ramificaciones internacionales y acciones negociadas en la Bolsa de Nueva York, la versión 2008 de la compañía ya alcanzó el estatus de pionera en la explotación de nuevas fuentes de energía y hay consenso en el mercado de su gran potencial de extracción de la commodity.
Se trata de una “PetroBrax” fiel a sus orígenes. La referencia al proyecto del gobierno brasileño de 2002, de cambiar el nombre de la compañía para darle mayor aceptación en el exterior nunca fue tan oportuna. La idea en la época era transformar a Petrobrás en una empresa internacional de energía. Las nuevas vestiduras seguían los pasos de la tradicional British Petroleum que, en el mismo año, alteró el significado de la sigla BP a “Beyond Petroleum” (referencia a “mucho más allá del petróleo”), con la intención de globalizarse.
Como se sabe, el cambio de nombre no tuvo lugar. Sin embargo, el objetivo se consolida día a día. Si en aquel momento la extracción diaria de petróleo era de 1.320 millones de barriles, en 2007 la empresa alcanzó la marca de 1.918 millones de barriles al día. El aumento de cerca del 45% fue fundamental para contribuir a la mayor conquista de la empresa y del país en términos energéticos: la tan soñada autosuficiencia en petróleo. Esto sólo fue posible gracias a cuantiosas inversiones en el sector, como la construcción de la plataforma P-50 en la cuenca de Campos, Río de Janeiro.
“Sin querer vanagloriarse, pero realmente Brasil supo dar respuesta a la inversión, al desarrollo de tecnología. O sea, no es por nada que Petrobrás está en una situación cercana a la autosuficiencia”, indica el experto Eduardo Fernández Pestana Moreira, vice-director de la Facultad de Economía, Administración, Contabilidad y Actuariado de la PUC (Pontificia Universidad Católica) de São Paulo. El comentario refleja el desacuerdo existente entre el gobierno y los analistas sobre el asunto de la ansiada autosuficiencia, pero que no disminuye la hazaña de Petrobrás. A pesar de que la empresa alardeaba el 21 de abril de 2006 de haber alcanzado la autosuficiencia, se trata de un cálculo aritmético.
Las características del petróleo brasileño, del tipo pesado, requieren la importación de petróleo ligero para ayudar en el refino. De esta manera, Brasil produce más de lo que consume – señal de autosuficiencia – pero exporta parte del petróleo e importa la fracción de mejor calidad. Walter de Vitto, analista de petróleo y gas de la Consultoría Tendencias explica que “si pensamos en el petróleo como derivado, no tenemos la capacidad de refino que necesita el país”.
Para atender esta deficiencia, el Ministerio de Minas y Energía anunció que proyecta construir una refinería de gran tamaño, que costaría alrededor de 8.000 millones de reales (5.000 millones de dólares). Sin embargo, la disputa política sobre el Estado en el que se construirá la instalación paralizó todo el proceso. Una de las últimas grandes inversiones en este sentido fue la refinería Henrique Lage (REVAP), inaugurada en 1980. Actualmente Brasil tiene 16 unidades, con una capacidad de 1.965 millones de barriles al día.
De cualquier manera, los expertos señalan que la situación del país en el mercado del petróleo ha mejorado. El aumento de producción y la inversión en nuevas técnicas de extracción dieron más poder de negociación al país y, lo que es más importante, seguridad para sortear crisis vinculadas a la inestabilidad del precio del petróleo. Recientemente, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva declaró: “Cuando fue creada Petrobrás, la dependencia externa era casi total. Producíamos 2.700 barriles al día para una demanda de 172 mil barriles. Hoy, al contrario, vivimos el mejor ambiente macroeconómico de los últimos 20 años y Petrobrás es fundamental en esta historia”.
Reserva estratégica
Lo que más llama la atención de los inversores extranjeros es la capacidad de Petrobrás para descubrir nuevas reservas. Mientras el mundo vive aguardando las resoluciones de la Organización de los Países Productores de Petróleo (OPEP), Brasil está pendiente de las proyecciones finales de los campos Tupí y Júpiter para colocar un punto final en la cuestión de la autosuficiencia.
Se trata de los dos mayores descubrimientos del sector en los últimos años y se estima que serían capaces de producir cerca de 8.000 millones de barriles de petróleo y gas natural. “Si esas proyecciones se confirman, las reservas de petróleo del Brasil estarán entre las 10 mayores del mundo” definió de Vitto, para quien el escenario puede ser aún mejor. “Además del resto que no está explorado, pero que presenta grandes posibilidades de contener petróleo”, añade.
Los descubrimientos en la capas “pre-sal”, que tienen entre 5.000 y 7.000 metros de profundidad, deben alterar el plan de inversiones de la compañía para el cuadrienio 2008-2012. La previsión inicial era de aportes del orden de 112.400 millones de dólares. El asunto todavía está siendo tratado con cautela por Petrobrás, pero su presidente José Sergio Gabrielli ha sugerido la emisión de bonos en el mercado exterior para captar recursos para reforzar las inversiones.
La compañía ha creado una Gerencia Ejecutiva de Pre-Sal. Al comienzo del segundo semestre debe presentar la relación de equipos e insumos que pretende utilizar para la explotación de los nuevos campos de petróleo. Los desafíos tecnológicos para llevarla a la práctica son inmensos, pero los expertos creen que el precio del barril de petróleo hace que la operación sea totalmente viable.
Los expertos señalan que, en esta ocasión, la respuesta de Petrobrás ha sido nuevamente ágil. La empresa proyecta que en 2010 podrá lanzar el proyecto-piloto de Tupí (que está a 6.000 metros de profundidad), con una producción inicial de 100.000 barriles al día y cerca de 3,5 millones de m3/día de gas. En 2009 se espera comenzar los tests de larga duración de la reserva (que permitirá obtener información sobre las características de las rocas y estimar la producción futura). Para el profesor del Instituto de Electrotécnica y Energía de la USP (Universidad de São Paulo) Edmilson Moutinho dos Santos, los antecedentes de exploración de tecnológica punta de la compañía garantizan que se cumplirá el calendario establecido. “Es una cuestión de la gestión. No todas las empresas petrolíferas están en condiciones de hacerlo, porque no tienen gestión tecnológica”, señala.
A pesar de la euforia en relación a Tupí y Júpiter, la joya de la corona se llama Carioca. Petrobrás y gobierno no esconden que el nuevo campo localizado en la porción del Estado de Río de Janeiro de la cuenca de Santos tiene potencial para convertirse en la mayor reserva brasileña y una de las mayores del mundo. Un poco más audaz, el director general de la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), Haroldo Lima, afirmó que se trata del “mayor descubrimiento de los últimos 30 años en el mercado del petróleo y que este campo sería el tercero del mundo”.
Sólo el tiempo podrá confirmar las expectativas del dirigente de la agencia reguladora. Sobre lo que sí parece haber consenso entre los expertos es que los descubrimientos colocan a Petrobras como una de las compañía más prometedoras del mundo – o, según de Vitto, una excelente inversión a medio y largo plazo. “Además de ser actualmente importante, es más prometedora [que las empresas que explotan el petróleo en el Medio Oriente] porque tiene reservas significativas ya descubiertas”.
Visión similar tiene el estudioso de la USP, que vislumbra un gran crecimiento en las próximas décadas. “Si usted tiene algunos ahorros, consejo de amigo: nada mejor que dejar para sus hijos acciones de Petrobrás”, apuesta.
Actualmente la multinacional brasileña actúa en 27 países (incluyendo Brasil), con presencia en cuatro continentes: Angola, Libia, Mozambique, Nigeria, Senegal y Tanzania (África); China, Singapur, India, Irán, Japón y Pakistán (Asia); Portugal, Reino Unido y Turquía (Europa); y Estados Unidos, México, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela (América). El plan estratégico de la empresa prevé inversiones del orden de 15.000 millones de dólares en el área internacional hasta 2012.
Diversificación
La conquista del Cono Sur ocurre en varios frentes. En Paraguay es líder del mercado de distribución. En Colombia actúa en la distribución y explotación. En Uruguay actúa con gas. Argentina representa el segundo volumen de producción de la empresa (sólo inferior a Brasil). Hasta en Venezuela, integrante de la OPEP, la empresa actúa en explotación y producción de petróleo, y en breve debe instalar una refinería en la región. Pero nada semejante a las inversiones en Bolivia.
En 1991 Petrobrás firmó una “Carta de Intenciones de Integración Energética” con el gobierno boliviano para la construcción de un gasoducto binacional. Una inversión pesada de cerca de 1,5 mil millones de dólares en los últimos años posibilitó la llegada a Brasil del gas extraído en los Andes. Para tener idea de su importancia, la empresa está presente en seis de las nueve Provincias bolivianas – destacando los gigantescos campos de San Antonio y San Alberto – y representa casi un cuarto de toda la recaudación de impuestos del país vecino.
Sin embargo, la relación encuentra obstáculos con las políticas aplicadas desde la asunción del presidente Evo Morales, en 2006. En mayo de ese año el ejército llegó a ocupar campos de producción de las empresas extranjeras. La cuestión fue resuelta el pasado mes de octubre, cuando Petrobrás firmó un acuerdo con el gobierno boliviano aceptando reducir su margen de beneficio en la operación. Hubo negociaciones semejantes con otras compañías que actúan en el país.
Actualmente Brasil importa de Bolivia cerca de 30 millones de m3 diarios de gas natural – las necesidades de consumo son de alrededor de 51 millones de m3/día. Los números demuestran la importancia de la operación de hidrocarburos en Bolivia, pero los desacuerdos políticos encienden una señal de alarma para operaciones semejantes en países vecinos, señalan los expertos. Sin embargo, dicen que los recientes descubrimientos, comienzan a colocar al país en una posición más confortable.
“A largo plazo, honestamente, no necesitaremos más a Bolivia” declara Moutinho, autor del libro “Gas Natural: Estrategias para una energía nueva en Brasil”. Es así porque debido a la profundidad de las reservas se puede anticipar que habrá una cantidad significativa de gas en el lugar. Y para explotar el petróleo, ese gas debe salir. “Es mucho gas durante muchos años” dice el académico, para quien el papel de esta fuente de energía en el abastecimiento del país debe ser meditada ya.
Paralelamente, Brasil destaca en el desarrollo del biodiesel. Con la obligación de añadir el producto al diesel, en 2008 Petrobrás ha garantizado la colocación del producto en el mercado, participando de las subastas de la ANP (Agencia Nacional de Petróleo), donde se definen productores, volúmenes y precios. La apuesta hizo que la compañía fuese al campo, tal y como fue al mar a por petróleo y gas. Actualmente produce materia prima en escala semi-industrial en las localidades de Montes Claros (MG, Minas Gerais), Candeias (BA, Bahía) y Quixadá (CE, Ceará) – se estima que cada una produzca cerca de 50.000 m3 por año.
Sin embargo, el mercado todavía es limitado. Juntos, el alcohol y el biodiesel representan menos de 3% del consumo mundial de combustibles para transporte. Políticamente correcto, el llamado “combustible limpio” es importante como estrategia alternativa y en el desarrollo de la economía interna del país. “El biodiesel tiene sentido como política regional. La caña de azúcar también. Pero biodiesel para todo el país no tiene sentido”, indica el experto de la USP.
10 Mayores
Los números muestran una Petrobrás sólida. La ganancia neta del primer trimestre de 2008 alcanzó los 6.925 millones de reales (4,3 mil millones de dólares), un 68% superior al alcanzado en 2007. Las inversiones de la empresa en el período sumaron 10.800 millones de reales (6,75 mil millones de dólares), lo que representa una expansión del 23% en relación al mismo período del año anterior. Sin embargo, el dato más significativo es el aumento del 69% del valor de mercado en los últimos 12 meses. Con cerca de 300.000 millones de reales (187 mil millones de dólares), la empresa entra en el selecto grupo de las más importantes del mundo.
Según datos de mayo de 2008, dos empresas de consultoría confirman esta posición. Según Bloomberg, Petrobrás es la sexta mayor empresa por valor de mercado del mundo, frente a la undécima posición ocupada al final del año pasado. La consultoría Economática la coloca en tercer lugar en el ranking de las Américas, sólo detrás de la competidora Exxon Móvil y de General Electric (GE).
En opinión del Director Financiero y de Relaciones con Inversores de Petrobrás, Almir Barbassa, el principal diferencial de la empresa es la inversión en nuevas tecnologías, esto proporcionó los recientes descubrimientos. “El crecimiento del valor de mercado de Petrobrás refleja el reconocimiento del mercado por su excelente rendimiento operativo y financiero, por las perspectivas de crecimiento, destacando su capacidad de operar en aguas profundas, los descubrimientos de petróleo y gas en la capa pre-sal, además de una demanda mayor de petróleo y su revalorización en los mercados internacionales”, define.
Para Barbassa, la prueba es la evolución de las acciones preferenciales de Petrobrás, por medio de las ADR (American Depositary Receipts) en la Bolsa de Nueva York – de octubre de 1966 a abril de 2008 hubo una revalorización de aproximadamente 1.500%. Desde agosto de 2000, las ordinarias también son negociadas en el mercado norteamericano – hasta el 30 de abril de 2008 se revalorizaron un 912%.
El ejecutivo añade que “el desempeño de las acciones de Petrobrás y el reconocimiento del mercado pueden ser confirmados a través del aumento de la base de accionistas de la Compañía y por el aumento de la liquidez de sus acciones y ADRs negociadas en las Bolsas de Valores de São Paulo y de Nueva York”.
El éxito de Petrobrás es fundamental para el país. Las reservas descubiertas lo colocan en un nuevo nivel – en escala de exportador, señalan los expertos. Éstos aseguran que la explotación de esta riqueza tiene todo lo necesario para propiciar un crecimiento más vigoroso y consistente durante las próximas décadas. “Cuando se encuentra una riqueza de este tipo, dice Moutinho, “se hace posible invertir en el futuro. Podemos decir que la economía brasileña, con seguridad, va a dar un salto. Tal vez no de 5% a 10%, como en el milagro de China, pero tal vez el número de equilibrio pueda ser ya de 8% de crecimiento sostenido en los próximos 20 años”.
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