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El destino de Venezuela está ligado al petróleo, y ése es el problema

El vínculo entre el plebiscito presidencial del 15 de agosto en Venezuela y la situación de los mercados globales de energía es evidente. Una vez que el presidente Hugo Chávez demostró que podía ser reelegido, los mercados de petróleo se calmaron, por lo menos temporalmente, a pesar de que Chávez no es popular entre los economistas y analistas extranjeros. La incertidumbre sobre el futuro del Gobierno en Venezuela fue uno de los varios factores que contribuyeron a disparar los precios del petróleo en los últimos meses.

 

Chávez, que ha sobrevivido a un movimiento cuyo objetivo era sacarlo del poder, permanecerá en la presidencia del Gobierno hasta por lo menos diciembre de 2006. El plebiscito revocatorio se celebró de acuerdo con la Constitución del país de 1999, que requiere para su celebración la firma de al menos el 20% del electorado. En el recuento oficial Chávez obtuvo el 58% de los votos frente al 41% de la oposición. Respecto a las acusaciones vertidas por los líderes y críticos opositores, los observadores internacionales, liderados por el ex presidente Jimmy Carter y Cesar Gaviria, secretario general de la OEA (Organización de Estados Americanos), confirmaron la legalidad del proceso.

 

De acuerdo con Mauro Guillén, profesor de Gestión de Wharton, el plebiscito ayudó a tranquilizar los mercados globales de energía. “La incertidumbre es mortal para ellos”, dice. “La incertidumbre ha desaparecido de momento, por eso no estoy sorprendido de que los mercados de petróleo se hayan calmado”.

 

A medida que se aproximaba el día del plebiscito, los mercados globales de energía habían temido que se produjeran disturbios generalizados en las calles de Venezuela, así como paralizaciones en la producción de petróleo. “Los mercados se preocupan por las interrupciones de producción”, señala Guillén. “A final de cuentas, hoy se determinan los precios del petróleo que se entrega de aquí a cuatro meses. Cuando hay incertidumbres los precios suben”. Además de eso, el plebiscito ha conferido a Chávez una legitimidad renovada, añade Guillén.  “Por lo menos llegamos a un resultado; y hubo un procedimiento a seguir”.

 

Michelle Labbé, analista de petróleo de la consultora Econsult en Santiago de Chile, está de acuerdo con que la incertidumbre juega un papel fundamental en el comportamiento del mercado. “Lo que más presiona los precios del petróleo es la incertidumbre”, señaló el analista en un reciente estudio sobre la cuestión. “Basta que haya un ataque en Oriente Medio para que el ambiente se deteriore”, añade Olivia S. Mitchell, profesora de Seguros y Gestión de riesgo de Wharton: “Desde el punto de vista de EEUU, la cuestión principal es saber las implicaciones de esto en el petróleo. Los mercados andaban nerviosos. Ahora ya pueden respirar tranquilos”. Los ingresos derivados del petróleo representan el 80% del presupuesto de Venezuela, y constituye el 75% de las exportaciones del país. 

 

Franco Parisi, profesor del Departamento de Administración de la Universidad de Chile resalta que hay “varios factores incidiendo” en el crecimiento de los precios del petróleo, y no es sólo la situación política de Venezuela, sino también “las convulsiones en Irak, el conflicto político-tributario que afecta a Yukos en Rusia, además de otro factor de gran peso, como es el fenómeno del fuerte crecimiento mundial, en general, y de Asia y Estados Unidos, en particular, que están demandando mucho petróleo”.

 

Labbé llama la atención sobre la marcada diferencia entra la actual crisis del petróleo y las crisis anteriores. “A diferencia de otras, la actual es una crisis de demanda y no de oferta. Este exceso de demanda incorpora también otros factores determinantes como son la especulación y/o la incertidumbre. Por un lado, es cierto que ha aumentado la demanda porque tenemos a China creciendo más fuerte, lo mismo que la India, y por otro lado existen elementos de gran significación como son los posibles atentados terroristas, especialmente que afecten a países productores como Arabia Saudita... Con estos rasgos de incertidumbre en el entorno, la demanda por mantener stock es más grande, la gente trata de protegerse manteniendo un activo físico y eso está generando mayores niveles de stock”. Ahora como la incertidumbre en Venezuela ha disminuido, la tendencia de los precios es bajar, señala Labbé. “Estos precios no son los de equilibrio a largo plazo, entonces tendremos efectos por ambos lados, de la oferta y la demanda, que nos deberían llevar a niveles más razonables a medio plazo”.

 

¿En qué medida el apoyo a Chávez es sólido?

Concluido el plebiscito, los observadores cuestionan ahora la consistencia del apoyo a Chávez — y el futuro de Venezuela a largo plazo, en el caso de que Chávez continúe en el poder. “El país está dividido. La sociedad venezolana tiene hoy en día dos visiones distintas”, afirma Francisco Rojas, profesor de Desarrollo Económico de la Universidad Rafael Belloso Chacín en Venezuela. “De un lado, están los que desean seguir la dirección de la democracia liberal. De otro, aquellos cuya visión de la sociedad se aproxima más al socialista”, semejante al modelo cubano.

 

Rojas señala que el enfoque “participativo” de Chávez está más próximo al socialismo que a la democracia occidental. Además añade que Venezuela tiene una tradición democrática y se resiste a los intentos de Chávez de aproximarse al socialismo. “Lo que mucha gente no entiende es que una buena parte del pueblo venezolano, que se formó y educó en la democracia y que tiene los valores de la democracia occidental, no se le puede imponer de la noche a la mañana un argumento que no nos sirve como medio de vida”.

 

El principal apoyo a Chávez viene de los sindicatos de trabajadores de la industria del petróleo que está en su mayoría en manos del Estado, señala Guillén. Este sector incluye también diversas empresas subcontratadas por el Estado. “Quieren a Chávez porque saben que no reducirán sus salarios y que, si hay inflación, seguirá en aumento.” Además de ese grupo principal de partidarios, habrá consumidores que se sentirán felices con Chávez debido a su política de subsidios para bienes y servicios de primera necesidad, tales como agua y electricidad, pan, harina y leche.

 

A pesar de todo, Guillén dice que no se puede simplificar la situación y concluir que Chávez cuenta con el apoyo universal de la clase trabajadora venezolana, especialmente en lo que se refiere a las familias de trabajadores que no tienen un empleo fijo. Sectores como el de la agricultura y metalurgia sufren cuando los ambiciosos programas del Gobierno estimulan la inflación. Además de eso, los sectores exportadores más dinámicos del país se oponen al presidente, añade Guillén.

 

A pesar del sello de aprobación de Jimmy Carter y otros sobre la votación, Guillén duda de que el plebiscito haya sido una victoria genuina de Chávez, y observa que las alegaciones de fraude “son posiblemente verdaderas. Diversos informes periodísticos indican que hubo fraude generalizado, aunque eso es algo difícil de probar”. Rojas comparte el criticismo de Guillén. “No existen elementos de juicio que puedan explicar como el Gobierno ha alcanzado el nivel de votos. Ni siquiera los partidarios del Gobierno han aceptado que estos fueran los resultados”.

 

¿Cómo consiguió entonces el Gobierno la victoria? Rojas señala como una de las posibles razones las llamadas misiones populares a los que sólo han tenido acceso los partidarios de Chávez. En este caso existe una visión generalizada en el país de que el presidente no lo ha hecho bien, incluso las encuestas previas a las elecciones mostraban que el Gobierno estaba en situación desventajosa”. Aunque no haya suficientes argumentos para invalidar el proceso electoral, Rojas señala que el resultado oficial es prácticamente imposible de explicar.

 

Carlos Malamud, investigador principal de América Latina del Real Instituto Elcano, señala otras razones que pudieron inclinar la balanza a favor de Chávez: “En primer lugar las debilidades de la oposición sin propuestas claras, sin un candidato alternativo. Tuvieron la fuerza de juntar los votos para el referéndum revocatorio pero no para crear una alternativa”. Por otro lado, dice, “se consiguió movilizar parte del electorado que no lo había hecho hasta ahora”. En este sentido fueron cruciales los votos de los registrados semanas previas al referéndum, que crecieron de una manera espectacular, a lo que hay que añadir nuevas nacionalizaciones de residentes pertenecientes a países limítrofes con Venezuela, en su mayoría partidarios del presidente.   Sin olvidar las dificultades legales que tuvieron los residentes en el extranjero, en su mayoría afines a la oposición, para votar. Esto hizo que la votación se decantara a favor del Gobierno. Aunque Malamud descarta un fraude a gran escala, no descarta que se hayan podido producir importantes irregularidades.

 

El futuro de Venezuela

¿Qué futuro le espera a Venezuela? Rojas es muy crítico con la estrategia económica del Gobierno de Chávez. “La economía venezolana es altamente dependiente del petróleo. La economía venezolana debía haberse diversificado desde hace muchos años, en particular la economía petrolera, pero lo que ha hecho el Gobierno actual es depender del petróleo mucho más que antes. Si bien es cierto que en el pasado, cuando los precios del petróleo eran elevados, el país vivía en una suerte de bonanza; ahora que el desempleo está ubicado en torno al 17%, es notorio el estado de aprensión en el que se encuentra el venezolano”.

 

Esa intranquilidad persiste a pesar de las medidas tomadas por Chávez para resolver la crisis educativa; además de eso, dice Rojas, el presidente hizo venir de Cuba médicos sin integrarlos al sistema nacional de salud. Rojas añade que los precios del petróleo están hoy en día en niveles altos, lo que sin embargo ha llevado al cierre de algunas empresas y la desaparición de puestos de trabajos. En vez de buscar soluciones permanentes el Gobierno venezolano simplemente aplica “paños calientes” a la situación, señala Rojas.

 

De acuerdo con Guillén, aunque Chávez lleva años en el poder, el porcentaje de población pobre de Venezuela no ha disminuido. Además de eso, en vez de atraer nuevas inversiones extremadamente necesarias para el país, el Gobierno ha optado por una confrontación que sólo margina a las multinacionales. Rojas atribuye esto a la “visión antiglobalizadora” de Chávez y a su estrategia de “confrontación permanente con los EEUU”.

 

Con relación al futuro próximo, el destino de Venezuela, evidentemente, permanecerá unido al futuro de los precios del petróleo. Parisi dice que la OPEP debería encontrar un punto de equilibrio para los precios de entre 28 y 32 dólares el barril en tres años. Todavía, existirá una volatilidad fuerte y persistente hasta que las tasas de interés de los EEUU vuelvan a los niveles de aproximadamente 5,5%.

 

Venezuela “optó por reducir la producción con el objetivo de elevar los precios”, dice Rojas. “El ingreso petrolero depende de volumen y precio, tenemos precios altos pero tenemos menos producción, en teoría no alcanza para una economía como la nuestra tan dependiente del petróleo”.

 

Hay quien dice en Venezuela que los niveles reales de producción son inferiores a los que divulga el Gobierno. Oficialmente se producen 3.200 millones de barriles al día a 35 dólares el barril. Si eso fuera verdad, de acuerdo con Rojas, las reservas internacionales del país deberían ser mucho mayores de los que se supone. Él advierte de que la crisis por la que pasa el país podría empeorar si los precios del petróleo caen hasta los 20 dólares el barril –a menos que se tomen medidas drásticas. “El país no está invirtiendo en grandes exploraciones y en mantenimiento y eso podría llevar al agotamiento de los pozos y de los yacimientos”, afirma Rojas. “No se está haciendo nada para mejorar el sistema de producción.”

 

La industria petrolera venezolana, añade Rojas, “tendrá que recurrir a la ayuda externa para poder obtener recursos y financiar la inversión”. Eso, a su vez, hará al país “mucho más vulnerable porque puede darse el caso de que Venezuela no recibiera del exterior su financiamiento a buen precio, esto haría difícil acceder a la inversión. Si fuera así, el atraso en exploración, en mantenimiento, podría colocarnos en una situación difícil”. En Libia, dice Rojas, el escenario es semejante. Se trata de otro país “antidemocrático” que impone cortes a la producción de petróleo “para satisfacer las necesidades del grupo que se encuentra en el poder”.

 

Rojas teme que la situación en Venezuela pueda empeorar. “Podría darse un fenómeno mucho más grave también: la pérdida del valor institucional del voto. Si la gente deja de creer en el voto estaríamos a un paso de una dictadura”. Malamud también advierte sobre el tono poco tranquilizador de los discursos, tanto del presidente como de la oposición, después del referéndum. El clima de polarización, dice, “beneficia sólo a Chávez”.  La intención por parte del presidente de usar el ejército en los proyectos de reforma agraria y expropiación de tierras tampoco ayuda a serenar el ambiente.

 

¿Cuánto tiempo permanecerá Chávez en el poder?

¿Cuánto tiempo seguirá Chávez en la presidencia de Venezuela? Guillén predice que será candidato a la reelección en 2006. “Podemos esperar las mismas medidas populistas. Chávez continuará dando dinero a los que le apoyan.” Su poder se sustenta en el control que tiene de la tesorería del país, y no en una ideología concreta, señala Guillén.

 

Además de eso, puesto que los precios del petróleo son altos, “será muy difícil destituir a Chávez”, añade Guillén. “Tiene dinero en abundancia, y un margen de maniobra inmensa.” Si el precio del petróleo estuviese, por ejemplo, en 16 o 18 dólares el barril, como hace dos años, las posibilidades de maniobra serían menores. Pero con los precios alcanzando prácticamente niveles récord, Chávez ha aprovechado para conceder aumentos a los pensionistas y prometer mejoras en infraestructuras tales como los sistemas de alcantarillado y abastecimiento de agua “donde, a su entender, puede obtener el apoyo que precisa.”

 

Aunque los políticos de todo el mundo recurran a este tipo de comportamiento, el problema en Venezuela, de acuerdo con Guillén, es que los sistemas de control tradicionales no existen. “El parlamento no pasa de ser una marioneta y el presidente tiene muchos poderes, por lo menos mientras persistan los altos precios del petróleo. Chávez tiene a su disposición todas las herramientas posibles, no solamente las de carácter jurídico.”

 

Si los precios del petróleo cayeran mucho más abajo de los niveles actuales, Chávez no tardaría en sentirse presionado. “En este momento, el petróleo ya no basta para satisfacer las necesidades de la sociedad venezolana”, observa Rojas. “Imagínate por un momento que los precios del petróleo alcanzaran un nivel de unos 20 dólares por barril, la situación de Venezuela se agravaría en lo económico. Ahora bien, lo más grave que tenemos en Venezuela es la crisis política mucho más que el problema económico. Al margen del presupuesto nacional, el Gobierno ha venido soltado dinero a sus partidarios para mantenerse en el poder, pero excluyendo a la mayoría de los venezolanos.”

 

Rojas llama la atención sobre el hecho de que “la economía venezolana va a crecer, pero no va a crecer porque haya un crecimiento neto de la economía, sino porque el decrecimiento que tuvimos en los últimos años fue tal que estábamos prácticamente en un sótano. [...] el crecimiento es prácticamente poco comparado con los niveles que teníamos 4 o 5 años atrás”.

 

A menos que Chávez cambie substancialmente su estrategia, el problema de intranquilidad continuará incomodando al país y los mercados globales de energía, señala Rojas. “El presidente está a tiempo de buscar la manera de entenderse con los venezolanos, de dejar de ser excluyente. El presidente tiene la obligación de jugar con las reglas de la democracia, que sea mucho más incluyente, que trate en su lenguaje y en su acción de eliminar la violencia política. Los venezolanos están cansados de una situación de permanente violencia, tanto física como verbal. Amen de que existe una inseguridad terrible en el país”.


Publicado el: 22/09/2004


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