¿Qué se esconde detrás de la inoportuna oferta de Oracle a PeopleSoft?
Larry Ellison, jefe ejecutivo de Oracle y conocido no precisamente por su timidez, con su decisión de lanzar una opa hostil sobre PeopleSoft ha provocado una situación que puede tener consecuencias negativas para las empresas del sector del software durante cierto tiempo.
Profesores de Wharton afirman que la oferta de compra de PeopleSoft por parte de Oracle es muestra de la inclinación de Ellison por lo dramático y las inevitables tendencias de consolidación que surgen cuando los sectores empiezan a madurar, tal y como está ocurriendo con las empresas que venden software de gestión. Lo que no está claro –dicen los profesores de Wharton-, es el motivo por el que se inició tal oferta y si existen posibilidades de que estas dos empresas lleguen a consolidarse con éxito. También dicen que no es habitual que Oracle no ofreciese más dinero por PeopleSoft –que históricamente ha soportado el mayor número de intentos de adquisición hostil, y que la oferta tan poco deslumbrante de Oracle puede dejar a los accionistas de PeopleSoft esperando la llegada de un Príncipe Azul que los rescate con una oferta mejor.
Al final, puede que los propios analistas bursátiles, los clientes de software y otros observadores necesiten una bola de cristal para imaginar como logrará el inesperado movimiento de Ellison reconfigurar un sector de 36.000 millones de dólares que es hasta cierto punto opaco, y que no capta la imaginación del público, a pesar de ser un sector relevante, lucrativo y en crecimiento. Los sentimientos personales podrían llegar a jugar un importante papel en el futuro, ya que las empresas de software comprenden grupos muy cerrados de gente donde todo el mundo se conoce y las personalidades y fricciones están a menudo a flor de piel, según los expertos de Wharton.
“Se ha producido cierto debate sobre si Oracle hablaba en serio sobre comprar PeopleSoft o si simplemente efectuó tal oferta para poner trabas [al anuncio de fusión previo entre PeopleSoft y J.D. Edwards, una empresa de Denver]”, dice Morris Cohen, profesor de gestión de las operaciones y de la información. Cohen afirma que, de llevarse a cabo con éxito la oferta, “se reduciría la competencia y Oracle tendría acceso a una mayor parte del mercado en el que no tiene presencia”. Si al final la oferta no llega a buen puerto –añade-, “¿Qué tienen que perder?”.
“La pregunta clave es si Oracle será capaz de integrar con éxito a PeopleSoft dadas las malas relaciones entre los directores ejecutivos de ambas empresas”, dice el profesor de gestión Harbir Singh, el cual ha estudiado con profundidad sobre temas de fusiones y adquisiciones. “Estas empresas tienen culturas diferentes, así pues no sería una tarea fácil. Oracle es una buena empresa con una fuerte tradición y PeopleSoft tiene su tradición propia e independiente”.
Singh añade que conversaciones previas y amistosas sobre una fusión entre PeopleSoft y Oracle fueron un fracaso, y parece ser que el motivo fue que PeopleSoft quería seguir manteniendo su independencia tras la unión. “Con historias como esta resulta realmente difícil cualquier integración”.
La inesperada oferta de Oracle –el 9 de junio era de 16 dólares por acción, o lo que es lo mismo 5.100 millones de dólares, mientras que el 18 de junio ascendía a 19,50 dólares por acción, es decir, 6.300 millones de dólares-, ya ha tenido grandes consecuencias y creado un entorno en cierto modo desagradable.
PeopleSoft, de Pleasanton -California-, anunciaba el 12 de junio que su consejo de administración había votado por unanimidad que los accionistas rechazasen la oferta inicial de 16 dólares por acción. En otras declaraciones, PeopleSoft manifestaba que la oferta “infravaloraba enormemente” a la empresa, y que una adquisición “sin lugar a dudas tendría que hacer frente a la normativa antimonopolio, con una significativa probabilidad de que no se consiguiese la aprobación”. PeopleSoft también explicaba que “un proceso prolongado de aprobación, en combinación con informes públicos de Oracle que pondrían en suspensión los productos de PeopleSoft, generaría incertidumbre entre los clientes de PeopleSoft, entorpeciendo los planes de la empresa y afectando negativamente sus resultados financieros”.
El 14 de junio, PeopleSoft se acogió a una salvaguarda legal contra Oracle interponiendo una demanda judicial en el Tribunal Superior de Alameda –California- para intentar bloquear la oferta de Oracle. Acusaba a Oracle, de Redwood City –California-, de lanzar “una falsa oferta con el fin de hacer desaparecer los negocios de PeopleSoft”. Además, la oferta había interferido en el acuerdo de PeopleSoft, anunciado el 2 de junio, de adquirir J.D. Edwards para crear la segunda mayor empresa del mundo de aplicaciones de software. PeopleSoft valoraba su propuesta para adquirir Edwards en 1.700 millones de dólares.
Craig Conway, presidente y jefe ejecutivo de PeopleSoft, afirmaba en declaraciones a los medios: “Al hacer una oferta con la reconocida intención de eliminar los negocios de PeopleSoft, la intención de Oracle es poner fin a todo esfuerzo de PeopleSoft para lograr nuevas ventas, dañando así de manera efectiva los negocios de PeopleSoft incluso si Oracle nunca llega a adquirir una sola acción de PeopleSoft”. Conway, antiguo ejecutivo de Oracle, decía que PeopleSoft seguiría adelante con la compra de J.D. Edwards “a pesar de los esfuerzos ilícitos de Oracle para destruir la competencia”. Por su parte, J.D. Edwards ha aceptado el rechazo de la oferta de Oracle por PeopleSoft.
Un portavoz de Oracle ha tachado la denuncia de PeopleSoft de “frívola”, ya que los accionistas de PeopleSoft deberían tener la oportunidad de considerar la oferta.La oferta de Oracle ha tenido varias ramificaciones. Por un lado, otra empresa de software, Siebel Systems de San Mateo –California-, salió a la luz en reportajes de prensa como un posible objetivo de adquisición. Es más, el 12 de junio J.D. Edwards interponía su propia denuncia en California y Colorado acusando a Oracle de interferir en su fusión con PeopleSoft. J.D. Edwards reclamaba 1.700 millones de dólares en daños. Oracle afirma que la acusación no tenía fundamento.
Días más tarde, el 16 de junio, PeopleSoft y J.D. Edwards anunciaban que habían revisados las condiciones de su acuerdo con el fin de acelerar su fusión y luchar contra la oferta hostil de Oracle. PeopleSoft afirmaba que la nueva oferta tendría que incluir 863 millones de dólares en efectivo y un incremento de la cuantía del acuerdo con los accionistas de J.D. Edwards de unos 1.750 millones de dólares. La oferta original incluía exclusivamente acciones.
Mientras Oracle y PeopleSoft intercambiaban acusaciones, SAP, la empresa de software líder del mundo lanzaba el 12 de junio una campaña de publicidad para intentar captar clientes de PeopleSoft y J.D. Edwards. Leo Apotheker, jefe de operaciones internacionales de SAP –con sede en Walldorf, Alemania-, declaraba en el Financial Times que su empresa estaba ofreciendo “una alternativa” a los clientes de PeopleSoft y J.D. Edwards que pudiesen sentir cierta “incertidumbre” sobre el futuro de sus proveedores de software.
La motivación de Oracle
Aparentemente, Oracle quiere adquirir PeopleSoft para hacerse más fuerte en productos donde en la actualidad la empresa es débil. Ellison ha declarado que los buenos tiempos de Sillicon Valley ya han pasado, y que las empresas de alta tecnología tendrán que consolidarse para superar la próxima sacudida. Según el Wall Street Journal, Ellison ha estado “planeando en silencio” la consolidación. Su principal objetivo son las aplicaciones de software para empresas -programas que pueden gestionar finanzas, contabilidad y gestión de las relaciones con los clientes-, el tipo de software en el que PeopleSoft está especializada. Pero esta clase de software es una debilidad para Oracle. Tal y como explica Wall Street Journal: “A pesar de que Oracle es el mayor fabricante de software para bases de datos -con el que se puede almacenar información de todo tipo, desde reservas de vuelos a componentes de automóviles-, sin embargo no ha tenido mucho éxito“ a la hora de competir con PeopleSoft, SAP y Siebel Systems en la venta de programas de software más especializados.
Pero la maniobra de Ellison incluye algo más que la adquisición de algunos productos que Oracle no ofrece, en opinión de los profesores de Wharton. Haciendo eco de las declaraciones de Cohen, Singh dice: “Oracle puede tener dos motivos diferentes. Uno de ellos es una historia muy positiva en la que Oracle adquiere PeopleSoft para mejorar su posición competitiva, ya que si PeopleSoft comprase J.D. Edwards, se colocaría por delante de Oracle, lo cual constituiría una amenaza. En este escenario, Oracle consigue nuevos productos, nuevos clientes y nuevos empleados, y sigue siendo el número dos del mundo en software después de SAP. El otro posible motivo -con connotaciones negativas- es que Larry Ellison, del que por todos es conocido que no es fácil llevarse bien con él, está haciendo todo esto simplemente para llamar la atención e interferir en los planes de J.D. Edwards y PeopleSoft. Los clientes no saben si deben seguir trabajando con PeopleSoft y J.D Edwards, y de este modo estas dos empresas se quedan congeladas. Sólo el tiempo desvelará cuál de las dos versiones es la correcta”.
Thomas Lee, profesor de gestión de las operaciones y de la información, dice que Ellison quiere asegurarse que Oracle sea hasta cierto punto una empresa integrada verticalmente, capaz de ofrecer a sus clientes literalmente cualquier producto o servicio de software para empresas. ¿Qué tipo de clientes? No las grandes multinacionales, las cuales ya han invertido miles de millones de dólares en software –según Lee-, sino las empresas de tamaño medio en las que el potencial de crecimiento es mayor.
“La idea es Tenemos que ofrecer todo a través de una única empresa, y Ellison está intentándolo”, dice Lee. Así, añade que Ellison podría intentar la integración vertical a través de “una combinación de adquisiciones, bien de empresas o de gente”. Hasta el momento –señala-, Oracle “no ha tenido un historial brillante con empresas de tamaño medio”.
Cohen está de acuerdo en que Oracle quiere ser todo para sus clientes. Cohen dice que él mismo está relacionado con una empresa que utiliza este tipo de software y que ha tenido la ocasión de experimentar en sus propias carnes como operan los suministradores de software. “Están intentando desarrollar un sistema total de aplicaciones para empresas y tener la mejor en su clase. A Oracle y a SAP les gustaría dominar el mercado y ser los únicos a los que poder adquirir software. Oracle quiere ser el único suministrador de software para sus clientes. La oferta de compra de PeopleSoft es consistente con [dicha estrategia]. Cada vez que se desarrolla una nueva aplicación puedes congelar el mercado. Se trata de un intento de controlar todos los aspectos del mercado”.
Falta de sinergias
El profesor de marketing Peter Fader dice ver una “falta de sinergias genuinas” entre Oracle y PeopleSoft. “Mi preocupación es: la combinación Oracle/PeopleSoft ¿creará una entidad más fuerte que la suma de sus partes? No veo cómo. Sería diferente si Oracle afirmase que hay ciertos activos en PeopleSoft que contribuirán a reforzar las debilidades de Oracle, pero en ninguna parte he leído que se hayan producido conversaciones acerca de lo bien que ambas encajan”.
Es más, Fader observa una falta de diferenciación entre los productos y servicios ofrecidos por todos los fabricantes de software. “Durante toda la historia de Oracle o las reacciones de la gente, en ningún momento se ha hablado de la posición o de la parte exclusiva que cada una de estas empresas cubre en el mercado. Creo que eso ya dice por sí bastantes cosas malas de este mercado. Si preguntas a alguien sobre las diferencias entre Oracle y PeopleSoft, o le pides que compare Oracle con SAP y Siegel, la respuesta de la mayoría de la gente sería No sé. Es como si estas empresas vendiesen un bien o producto de primera necesidad”.
En general, en opinión de Fader, el software para empresas todavía tiene que progresar mucho. Este software es cada vez más importante a medida que las organizaciones persisten en utilizar las últimas tecnologías para mejorar sus resultados y posición competitiva. Áreas funcionales de empresas –cualquiera entre la gestión de la cadena de suministros y la gestión de personal, entre los sistemas financieros y las relaciones con los clientes-, tenía en el pasado su software propio, siendo todas relevantes para las operaciones de la corporación.
Pero recientemente la idea ha sido concentrar todo el software en una única plataforma, de forma que se tenga una visión de conjunto de cómo se relacionan todas las partes dentro de una corporación, explica Fader. Cierto software ha dado buenos resultados y algunas empresas han logrado posiciones destacables para el producto que ofrecen. “SAP gozaba de un enorme reconocimiento en gestión de la cadena de suministros. Siebel en la gestión de personal. Pero esas distinciones se han diluido a medida que intentaban satisfacer a todo tipo de clientes. Ya no es posible detectar especializaciones y los productos acaban pareciéndose más bien a un bien de primera necesidad”.
Fader añade: “Las expectativas sobre como los diferentes programas de software para empresas revolucionarían los negocios eran exageradas. Todo el mundo pensó que básicamente cambiaría el modo de operar de las empresas. Se suponía que la gestión de las relaciones con los clientes iba a ser la bomba, pero no ha alcanzado las expectativas. Entre las empresas por el lado de la oferta hay algo de exageración y entre las del lado de la demanda pesimismo”.
Se acerca la consolidación
Según Fader, el sector del software para empresas acabará consolidándose. Acciones como la planeada fusión de PeopleSoft con J.D. Edwards y la oferta hostil de Oracle para adquirir PeopleSoft son “inevitables en un sector que rápidamente está pasando de la fase de crecimiento a la madurez. Esto ocurre en todos los sectores. En cuanto la fiesta empieza a acabarse y el mercado se estanca se empieza a considerar la posibilidad de consolidación y disminuyen los nuevos entrantes. Pero lo interesente de este sector es la rapidez con la que todo ocurrió. Hace dos años este sector estaba en el centro de la acción y se asumía que nadie podía fracasar porque se creía que este tipo de software era el elixir mágico. Pero no ha resultado ser de ese modo”.
Y con respecto a si las adquisiciones propuestas van en contra de las leyes antimonopolio, Fader no considera que tales preocupaciones “merezcan nuestra atención. En la actualidad hay un número suficiente de grandes jugadores y seguirá habiéndolo. Hay muchas empresas que no utilizan ninguno de los grandes suministradores de software … y por tanto un gran potencial de crecimiento para estos suministradores”.
Singh tiene otra opinión diferenta a la de Fader sobre el tema de la consolidación. “Ellison ha declarado que el sector está preparado para su consolidación. Es cierto que la consolidación aparece en la mayoría de los sectores que pasan de la etapa de crecimiento a la de maduración. Pero no sé si aún es el momento. El motivo por el que lo digo descansa en la naturaleza de las tecnologías que subyacen bajo ciertas soluciones. Algunas podrían ser subversivas, y por tanto siempre cabría la posibilidad de nuevas entradas en el mercado y una modificación de las cuotas de mercado”.
Singh dice que el software para empresas es un “mercado en rápido crecimiento y creo que continuará creciendo. La utilización de medios electrónicos de comunicación y de apoyo a los procesos de toma de decisiones todavía está en las empresas en fase de experimentación”.
Y con respecto a la afirmación de Lee de que la mayoría del crecimiento futuro tendrá lugar entre las empresas de mediano tamaño, Singh dice que sólo es cierto en parte. Poniendo de manifiesto su participación en un programa de Wharton que premia a empresas en transformación, Singh informa que ha recibido solicitudes de un montón de empresas que han utilizado de una forma creativa las tecnologías de la información.
“Todo tipo de empresas está intentado integrar las tecnologías de la información e utilizar soluciones para capitalizarlas. Se producirán avances en las medianas empresas, pero las grandes empresas seguirán buscando software nuevo y mejorado”. Singh añade que Oracle apoya el sistema operativo Linux, un sistema de software libre que Microsoft Windows considera una amenaza. “Esto significa que hay nuevas maneras de configurar los sistemas operativos en las empresas, y las soluciones seguirán cambiando y creciendo”.
Mirando hacia el futuro
Mientras tanto, es demasiado pronto para saber qué es lo que va pasar con la oferta de Oracle, sugieren los profesores de Wharton. Por un lado –señala Fader-, sería erróneo infravalorar el impredecible papel que las relaciones personales jugarán en un sector donde todo el mundo se conoce. PeopleSoft y Siebel Systems, por ejemplo, fueron creadas por antiguos trabajadores de Oracle. Conway, el director ejecutivo de PeopleSoft, fue anteriormente empleado de Ellison. SAP fue creada por antiguos ejecutivos de IBM.
“Si la oferta de Oracle en un principio estuvo conducida por la arrogancia, en estos momentos es aún peor, en especial si la gente se arroja piedras”, añade Fader. “Creo que la oferta de Oracle es un signo de que este sector está en mal estado y van a producirse grandes cambios. Habrá pactos para conseguir su consolidación”. Antes de que Oracle mejorase su oferta el 18 de junio, Singh afirmaba que la oferta original era tan baja que amenazaba con arruinar el intento de adquisición. Cohen predice que “Oracle no conseguirá este acuerdo y la fusión inicial [de PeopleSoft y J.D. Edwards] se producirá”.
Si PeopleSoft y J.D. Edwards se fusionan –dice Lee-, formarán un buen equipo. “Ambos son considerados buenos en cuestiones de planificación de recursos. PeopleSoft se centra principalmente en software para recursos humanos y gestión, mientras que J.D. Edwards se centra en software financiero y de actividades back-office. Una fusión proporcionaría beneficios al hacer más fuerte su base conjunta de clientes”.
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