¿Resolverá el rescate a la banca española las dudas sobre la economía de España, la Unión Europea y el futuro del Euro?
La reciente nacionalización de Bankia, una de las entidades más grandes de España, puso de manifiesto que buena parte de la banca del país no podría resistir sin ayuda económica. Esa idea se materializó con la comparecencia el pasado domingo 10 de junio del presidente de España Mariano Rajoy en La Moncloa para explicar el acuerdo alcanzado el día anterior con el Eurogrupo para que le preste 100.000 millones de euros a la banca. Para aclarar en qué consiste esta ayuda prestada y la repercusión que tendrá en la economía de España y el futuro del euro, Universia Knowledge@Wharton conversó con Rafael Pampillón, profesor de Entorno Económico y Director de Análisis Económico del IE Bussines School.
A continuación, una versión editada de la entrevista.
Universia Knowledge@Wharton: La comparecencia de Rajoy estuvo marcada por una ausencia: la alusión al término rescate. ¿Se ha rescatado a España, sí o no? ¿De qué? ¿Y por qué se ha evitado referirse al término rescate?
Rafael Pampillón: Es un rescate a una banca que es insolvente, con unos activos sobrevalorados que hay que ponerlos a un precio menor. Al poner al precio del mercado las promociones inmobiliarias, los créditos hipotecarios, los créditos a promotores, las acciones de las empresas participadas se generarán pérdidas y se reducirá el capital, los recursos propios. España tiene que ayudar al sector, pero no puede porque no tiene capacidad para salir al mercado para financiarse porque los tipos están muy altos, así que necesita ayuda exterior. El Gobierno lo que ha hecho ha sido aislar el problema y concentrarlo exclusivamente en la banca.
No es un rescate al país porque se rescata al país cuando se está refinanciando la deuda pública. Aquí no se está refinanciando la deuda pública, se está recapitalizando a la banca.
Universia Knowledge@Wharton: Se ha informado de que la Troika (BCE, Comisión Europea y FMI) va a vigilar muy de cerca todos los movimientos económicos. ¿Cuál va a ser exactamente su posición?
Pampillón: Lo que quieren es que España devuelva el crédito que se le va a conceder. Para ello, deberemos llevar a cabo una política económica adecuada, que permita generar recursos. Esto se tendrá que hacer por dos vías: reduciendo el gasto público y aumentando los ingresos.
El problema es que los mercados lo que han percibido hoy es que el Estado se va a endeudar en otros 100.000 millones, una cantidad que será prioritaria a la hora de devolver lo que se debe. Es decir, se tendrá que pagar a los socios europeos antes que la deuda emitida.
Universia Knowledge@Wharton: ¿En qué se diferencia este rescate al que obtuvieron anteriormente Grecia, Portugal e Irlanda?
Pampillón: Los rescates de estos tres países son rescates a toda la economía. Además, la Troika entra en sus ministerios y les imponen lo que tienen que hacer. De una manera explícita, les marcan su política económica. En España eso no va a suceder. Aquí la política económica la va a seguir llevando el Gobierno. España no quiere pasar por la humillación de estar dirigida desde fuera. Además, España es un país ejemplar dentro de la Unión Europea que ha ido cumpliendo con los requisitos que se le han impuesto. No estamos intervenidos, pero intentaremos mantener contentos a nuestros socios.
Grecia necesitó aproximadamente el 75% del PIB, el rescate de Irlanda fue del 50% del PIB y el de Portugal del 32% del PIB. En España estamos hablando de un rescate del 10% y que es sólo para la banca. Si fuera para todo el país, la cantidad sería mucho mayor y la política económica quedaría en manos de la Troika, algo que no va a suceder, tal y como ha explicado en reiteradas ocasiones el Gobierno.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Dónde está entonces la diferencia? ¿España hace la política económica que “quiere”, pero antes se le ha dicho desde Europa qué es lo que tiene que hacer?
Pampillón: El matiz es que mantienes tu independencia, pero formas parte de un club. Es como si te compras una casa y el banco te da la hipoteca. La entidad financiera te otorga el dinero pero como condición te pone que te hagas un seguro para salvaguardar la casa, que es la garantía del préstamo. Tú decides dónde te quieres hacer ese seguro. Los matices son difíciles de distinguir pero, por ejemplo, un gesto de independencia ha sido el reciente nombramiento del Gobernador del Banco de España. El BCE quería que nombráramos a González Páramo o Sáez de Vicuña, que están dentro de su órbita, y hemos decidido optar por Luis Linde, que no es conocido en los mercados internacionales ni es un hombre apoyado por el BCE.
Universia Knowledge@Wharton: Irlanda y Portugal se han quejado de que las condiciones del crédito a España son mejores que las suyas. ¿Puede traer esta situación problemas para la Unión Europea?
Pampillón: A ellos se les ha dado unos créditos mayores respecto a su PIB. Y, de entrada, a nosotros [España]no se nos ha dado crédito para devolver la deuda; nosotros podemos devolver la deuda con nuestros propios medios, pero ellos no, necesitaban la intervención para poder devolver la deuda pública que tenían contraída. Nosotros sólo hemos pedido crédito para recapitalizar la banca.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Qué se va a ganar España con este tipo de rescate?
Pampillón: El rescate permitirá a España reducir el coste financiero de la deuda. Esta nueva deuda se devolverá al 3% y en el mercado se está pagando al 6%. Ese menor pago de intereses reducirá el déficit público.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Qué repercusión tendrá en las finanzas del país y la economía española?
Pampillón: Lo ideal hubiera sido que el rescate fuera con aportaciones de capital, es decir, que el propio fondo europeo aportara dinero para recapitalizar ese 22% a 30% de la banca española que tiene problemas. Se ha ido por otra vía, que es la de pedir un crédito a ese fondo europeo y esa línea de crédito, en la medida en la que se utilice, supondrá un aumento del endeudamiento. La deuda de España iba a cerrar este año entorno al 80% del PIB, pero subirá hasta el 90%, que es una cifra importante, siempre en el caso de que se utilicen los 100.000 millones, porque estamos a la espera de conocer los resultados de las auditorías sobre la banca del país. Los intereses de la deuda afectarán al déficit, porque es gasto financiero.
Entre bambalinas, quedan detalles por resolver respecto a la ayuda. Pero no me extrañaría que se adelantaran las medidas económicas que ya están sobre la mesa. Como por ejemplo, retrasar la edad de jubilación, reducir el sueldo de los funcionarios, recortar el gasto de las comunidades autónomas y privatizar o cerrar las empresas públicas de las regiones y los ayuntamientos. También habrá que subir el IVA porque el IVA español es muy bajo [18%]y ahora el Gobierno tendría una justificación para hacerlo. Es una de las medidas que nos van a pedir desde Bruselas.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Cuál es exactamente el problema del sistema financiero español? ¿Cree que se podrá resolver con estos 100.000 millones de euros?
Pampillón: Es probable que los problemas financieros del país terminen con este rescate. Se sumaría a los otros problemas que tiene el país y que se están resolviendo, como el déficit de las finanzas públicas y el exterior y el endeudamiento de las familias.
Aunque también es cierto que quedan pendientes de reducir dos importantes desequilibrios, como el del mercado de la vivienda y el del mercado del trabajo, en los que el Gobierno tiene que hacer más esfuerzos.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Cómo afectará esta ayuda al sistema financiero español?
Pampillón: Será imprescindible un ajuste en los bancos españoles, con cierres de oficinas y despidos de trabajadores. Algo que era imprescindible con crédito de Europa y sin él. Los que conceden el préstamo [a la banca española]quieren que estos bancos funcionen bien.
Universia Knowledge@Wharton: En su opinión, ¿esta inyección de capital hará que circule el dinero a las familias y las empresas?
Pampillón: En un momento de desapalacamiento de la economía como el actual, en el que las familias y las empresas están reduciendo sus deudas, no van a aumentar en términos netos los créditos que se pidan. Pero evidentemente, las entidades financieras tendrán una capacidad de dar crédito que antes no había.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Cómo cree que se verán afectados los ciudadanos españoles por el rescate?
Pampillón: Los ciudadanos que necesiten un crédito lo van a tener más fácil y el depositante tendrá unos bancos públicos más saneados que van a responder por sus depósitos. El que perderá con toda esta situación será el accionista, que verán diluida su participación dentro de las entidades.
Por supuesto, también se verán dañados por los ajustes y nuevas medidas del Gobierno, como la subida del IVA. Eso afectará negativamente en el corto plazo, pero con la esperanza de que con todas estas reformas en el medio y largo plazo se pueda generar más empleo y los parados [en torno al 24% de la población]puedan encontrar un trabajo.
Universia Knowledge@Wharton: Ante este previsible contexto, ¿qué previsiones de crecimiento tiene para 2012 y 2013?
Pampillón: Este año la economía caerá un 2% aproximadamente y el que viene el crecimiento del PIB será del 0%, que puede producirse con un crecimiento negativo en la primera parte del año pero positivo en la segunda.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Cree que cambiará el calendario y la profundidad de las reformas que se están acometiendo en España desde la llegada del ejecutivo de Mariano Rajoy al Gobierno?
Pampillón: Yo creo que sí. El mensaje que tiene que lanzar ahora el Gobierno es que Europa nos ha hecho un favor dándonos el crédito y que nosotros tenemos que responder ahora con las reformas necesarias para que el crecimiento llegue cuanto antes en España, aunque esos ajustes sean duros y traigan más recesión en el corto plazo.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Qué señal ha enviado, a su juicio, Europa sobre la solidez del euro y el futuro de su proyecto en común?
Pampillón: Europa lo está haciendo mal en este sentido. Esperaba que con este crédito se resolvieran las dudas de los mercados, en los que había una situación de pánico con España por la incertidumbre generada por el agujero de su sistema financiero. Teóricamente la tensión debería reducirse. Pero me sorprende que no esté siendo así.
Habrá que esperar a la próxima reunión de los jefes de estados europeos de finales del mes de junio a ver lo que ocurre. Pero en esa cita se tienen que dar pasos importantes en la política fiscal común.
Sería muy interesante que Alemania decidiera realizar una política para aumentar su demanda interna con el objetivo de incrementar las importaciones de otros países de la zona euro. Es muy importante que países con superávit exterior, como Austria, Finlandia u Holanda aumenten su demanda interna y tiren de las exportaciones del resto. Este es el mecanismo, y eso depende de que lo decidan los jefes del estado y de gobierno.
Universia Knowledge@Wharton: ¿Cómo ve el futuro de la UE/Euro, en general, y de España en particular?
Pampillón: Se necesita progresar hacia los estados unidos de Europa. Para que el euro se mantenga en el tiempo hace falta que las instituciones europeas mejoren y crezcan. Se necesita crear una política fiscal única, con unos impuestos comunes, con un ministro de Hacienda común a todos los países de la Eurozona que esté por encima de todos los ministros nacionales. Y con un Tesoro común y por lo tanto con unos eurobonos para financiar la diferencia entre los ingresos y el gasto público. La solución a los problemas de la zona euro pasa por progresar más en este sentido, pasa por hacer las reformas estructurales necesarias en los países que lo necesiten para que su economía crezca.
El Banco Central Europeo en estos momentos se equivoca. Está exigiendo que los países realicen las reformas necesarias para después comprar deuda en el mercado. Tiene que intervenir ya en el mercado secundario de deuda para bajar las primas de riesgo y los intereses sobre la deuda. Tiene que ayudar a los países de la periferia y comportarse como un banco central nuestro. No puede ser que los mercados estén maltratando a un país como España que está haciendo los deberes y la entidad se quede con los brazos cruzados.
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