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El encarecimiento del petróleo amenaza los 'brotes verdes' de la economía mundial

El petróleo se convirtió hace unos meses en un factor favorable para la economía mundial y un estímulo para salir de la crisis. Los precios cayeron desde los máximos históricos cercanos a los 148 dólares por barril de julio del año pasado hasta los 34 dólares de febrero del ejercicio en curso. Pero el crudo ha iniciado de nuevo un camino de subidas y ya ha superado los 65 dólares por barril justo cuando algunos organismos mundiales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han comenzado a hablar de los primeros síntomas de recuperación en las principales economías del planeta.

El director gerente del FMI, Dominique Strauss Kahn, señaló el pasado día 15 de mayo, durante una conferencia en Viena, que hay "brotes verdes" (green shoots) en la economía mundial y "destellos de esperanza en todos los lados". Al mismo tiempo, aseguró que, "en cierto modo, lo peor ya ha quedado atrás", e indicó que, entre las principales preocupaciones del organismo, se mantiene la de la salud de los bancos, que deben limpiar sus balances para permitir la recuperación del conjunto de la economía.

El comisario para Asuntos Monetarios y Financieros de la Unión Europea, Joaquín Almunia, se mostró convencido el pasado 29 de mayo en las Jornadas del Círculo de Economía que se celebran en Sitges (Barcelona) de que la recuperación económica está cerca y probablemente se produzca en 2010. "Estamos saliendo de la recesión", aseguró. Almunia dijo que la caída libre de las economías se ha convertido en algo más controlado. "Podemos mirar al frente con más optimismo, con más esperanza", afirmó. Argumentó esta opinión en los indicadores de confianza que "suben en toda Europa".

Imparable petróleo

Mientras los ecos de estas palabras de esperanza resonaban alrededor de todo el mundo, en los mercados de materias el barril del West Texas, de referencia en Estados Unidos, superaba ya de forma holgada los 65 dólares. Esto supone que en lo que va de año se ha encarecido más de un 40%. Pero es que desde que marcara un mínimo anual de cierre el 12 de febrero de 33,98 dólares acumula una subida superior al 80%. Algo similar le ocurre al Brent, seguido en Europa; desde enero ha repuntado más de un 35% y desde su mínimo anual alrededor de un 55%.

Para Rafael Pampillón, profesor de Entorno Económico y Análisis de Países de IE Business School, hay tres factores que explican esta subida de los precios del crudo: “La demanda China de petróleo, segundo consumidor de oro negro del mundo; la especulación consistentes en comprar ahora ante las perspectivas de mayores subidas futuras; y la depreciación del dólar”. Respecto a la caída del billete verde, explica que no es casualidad que mientras el precio del barril sube el dólar describa una trayectoria bajista. “Los precios del crudo llevan tres meses disparados alcanzando cada día que pasa una cota más alta, mientras que el dólar está registrando mínimos también desde hace tres meses. No se trata de una mera coincidencia. Los productores de crudo están tratando de contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo derivada de la mayor debilidad del dólar con niveles de precios más elevados. Estamos ante un círculo vicioso en el que el crudo se dispara y el dólar se deprecia considerablemente y viceversa”, explica.

Sea por una o por otras razones, o por todas a la vez, los analistas económicos mundiales miran ahora hacia las cotizaciones del petróleo con un ojo y a las señales de recuperación económica con otro. ¿El crudo puede dar al traste con los primeros síntomas de una salida de la crisis? En opinión de Pampillón, “la subida de los precios de la energía va a enfriar todavía más la economía mundial. En este sentido el aumento del precio de la energía puede ahogar los pocos ‘brotes verdes’ que se observan. Sin embargo, parece que una causa importante del aumento del precio es la demanda china de petróleo, segundo consumidor de oro negro del mundo. Ello se debe a que si en algún sitio hay ‘brotes verdes’ es en China. Y si China crece el resto del mundo acabará creciendo. China ‘tirará’ de la economía mundial”.

Para este profesor de la IE Business School, esta subida del petróleo “va a afectar negativamente a los países desarrollados importadores de petróleo ya que la primera y más grave consecuencia negativa derivada de la elevación del precio del petróleo, va a ser el aumento de las importaciones y de los costes energéticos para los países, las empresas y familias”. Sin embargo, añade que “como el precio del petróleo está denominado en dólares países como Brasil, Perú, Chile o la Eurozona pueden sortear mejor los efectos del encarecimiento del crudo gracias a la mayor fortaleza de sus monedas”.

Países beneficiados

Pero no todo el mundo se verá perjudicado por estas subidas del crudo. Pampillón explica que “es evidente que a las empresas que tienen reservas de petróleo que ven subir sus beneficios de forma meteórica y también a las arcas del Estado que comprueban como aumentan sus ingresos fiscales por el impuesto de la gasolina. La subida del precio del crudo también va a beneficiar directamente a los países productores. Venezuela, Argentina, Brasil, Cuba, Ecuador o México están viendo multiplicar sus ingresos, con la consiguiente posibilidad de mejorar sus balanzas comerciales y sus saldos fiscales”.

Por lo tanto, se refuerza la teoría que en estos momentos se extiende por los mercados bursátiles de las principales potencias mundiales de que las economías emergentes crezcan más rápidamente que las de los países desarrollados, lo que se traducirá en una expansión mayor de los beneficios accionariales. El Producto Interior Bruto (PIB) de los países en vías de desarrollo probablemente crezca un 1,6% este año, liderado por el pronóstico de una expansión del 4,8% en Asia, del 2,5% en Oriente Medio y del 2% en África, según el informe del FMI de abril.

Este mismo organismo asegura que Latinoamérica está bien preparada para enfrentar la crisis económica internacional, aunque prevé que en promedio las economías de la región se contraerán un 1,5%. "Latinoamérica no es inmune a la crisis pero su desempeño ha sido mejor que el que hubiera tenido diez años atrás en una situación como ésta", explicó el peruano Miguel Sabastano, asesor principal del departamento del hemisferio occidental del FMI, cuando presentó a mediados de mayo en Costa Rica un informe sobre perspectivas económicas para América Latina y el Caribe.

Estos datos de las economías emergentes, que en muchos casos dependen de su exportación de petróleo, contrastan con la contracción prevista del 3,8% en las economías avanzadas: se espera que Estados Unidos se contraiga un 2,8% y la Eurozona, un 4,2%, según otra vez el FMI.

Adiós deflación, hola inflación

Desde el punto de vista macroeconómico, el encarecimiento del petróleo también trae una buena noticia ya que como apunta Pampillón, “ayudará a alejar el fantasma de la deflación”. La deflación es la caída generalizada del nivel de precios de bienes y servicios en el conjunto de la economía, que, según el FMI debe prolongarse al menos durante dos trimestres. Es el movimiento contrario a la inflación. Es la situación económica en que los precios disminuyen producto de una caída en la demanda, y es considerada por la mayoría de los economista mucho más maligna, y temida por los empresarios que la inflación.

Una vez abandonado el temor a la deflación, son muchos los analistas que advierten de que las actuales políticas económicas expansivas de los bancos centrales podrían provocar una gran inflación. Sin ir más lejos, el famoso inversor Marc Faber cree que Estados Unidos va a entrar en un periodo de hiperinflación, ya que la Reserva Federal se mostrará reacia a subir los tipos de interés. "Estoy un 100% seguro de que Estados Unidos irá hacia la hiperinflación", declaró Faber a la agencia de noticias económicas Bloomberg el pasado 27 de mayo. "El problema de que la deuda crezca demasiado es que cuando llegue el momento y la Reserva Federal deba subir los tipos de interés, se va a mostrar muy reacia a hacerlo y entonces la inflación empezará a acelerarse", argumentó.

“La subida del petróleo alejará el temor a la deflación, pero posteriormente puede generar inflación con estancamiento (estanflación) y entonces los banqueros centrales lo van a tener muy complicado. Por un lado deben subir los tipos de interés y retirar la inmensa liquidez, generada en los últimos tiempos, con el fin de evitar la inflación, pero por otro si retiran esa liquidez y suben los tipos de interés ahogarán el poco crecimiento que tienen las economías. No me gustaría estar en su lugar”, indica Pampillón.


Publicado el: 03/06/2009


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