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¿Por qué Microsoft teme a Google?

En sus pocos años de existencia Google ha recorrido un largo camino, despertando tanto miedo como curiosidad entre las principales empresas del sector de los ordenadores.

Conocida principalmente por su famoso motor de búsqueda, Google se ha convertido en la página de inicio de millones de internautas, aunque también ha desarrollado aplicaciones de escritorio como Google Toolbar y Google Desktop, por no mencionar otros productos como Gmail y Google Earth. La oferta pública inicial de Google fue un gran éxito y desde entonces su cotización ha subido. Lo que todo el mundo se pregunta es cuál será el siguiente objetivo de la empresa.

Los competidores aún no las tienen todas consigo y la empresa, con sede en Mountain View, California, supone una especial amenaza para una empresa en particular: Microsoft. ¿Por qué? Porque los productos tanto existentes como potenciales de Google –así como los productos de otras empresas-, hacen sospechar que Microsoft, con sede en Redmond, Washington, podría experimentar en la próxima generación de aplicaciones de software cierta pérdida de control sobre la Red, explican profesores de Wharton que siguen de cerca el sector tecnológico.

“Lo que quiere hacer Google es disminuir estratégicamente la confianza que la gente ha depositado en Microsoft. Es tan sencillo como eso”, dice el profesor de Gestión de Wharton Raphael Amit.

Pero ser una amenaza –incluso una enorme amenaza-, es una cosa, y vencer a Microsoft es otra, opinan expertos de Wharton, y sólo el tiempo dirá como acaba esta batalla al puro estilo David-Goliat.

La preocupación de Microsoft por Google se ha hecho evidente en diversas áreas. Recientemente Microsoft anunciaba una gran reorganización para hacer que la enorme burocracia de la empresa sea más eficiente y más ágil, una decisión que los profesores de Wharton consideran una respuesta directa a las intrusiones en el negocio de Microsoft de varios competidores, en especial Google. Microsoft también ha sufrido la vergüenza de ver como trabajadores clave se han ido con Google. El 4 de octubre Sun Microsystems y Google anunciaban un acuerdo para distribuir sus respectivos software, un acuerdo que se puede considerar otra señal de ataque a Microsoft. Por ejemplo, Google Toolbar para navegadores será un componente estándar del software que los usuarios descargan con Java, el software de Sun.

Pero en opinión de Kendall Whitehouse, director senior de Tecnologías de la Información en Wharton, el principal reto para Microsoft va más allá de una mera reorganización corporativa, una huída de empleados o la popularidad del motor de búsqueda de Google como página de acceso a Internet. El éxito de Microsoft se debe en gran parte a haberse dado cuenta hace décadas de que el control del sistema operativo de los ordenadores personales proporcionaría un gran poder sobre los mismos, explica. En los 80 la mayoría de las empresas consideraban que el sistema operativo era un mero producto de consumo, pero Microsoft comprendió que era la llave para el futuro.

“Microsoft se ha convertido en una empresa tan fuerte gracias al predominio del sistema operativo Windows”, señala Whitehouse. “La supremacía de Windows implica que si eres un fabricante de aplicaciones de software, el producto tiene que ser compatible con Windows. Esto significa que aquellos que diseñan software debe emplear las capacidades de programación proporcionas por Windows, esto es, su interfaz de programación de aplicaciones, conocido también como API”.

Pero en el negocio de los ordenadores son muchos los que desde hace tiempo creen que la plataforma clave podría estar situada en niveles superiores, que los gurús de la tecnología podrían establecer una plataforma que operase desde el navegador y que estuviese escrita empleando el lenguaje del navegador en lugar del lenguaje del sistema operativo.

“Este era el sueño de Marc Andreessen, [cofundador de la empresa Netscape Communications], y de otros allá por mediados de los 90, cuando Andreessen proclamaba a los cuatro vientos que la Red convertiría los sistemas operativos en un mero conjunto de discos malamente depurados”, recuerda Whitehouse. “Y este es el motivo por el que Microsoft respondía tan agresivamente ante la amenaza de Netscape después de que [el presidente de Microsoft] Bill Gates publicase su famoso memorando advirtiendo del peligroso maremoto Internet que amenazaba a Windows. Netscape no tuvo éxito. Microsoft consiguió abortar los intentos de Netscape para establecer una nueva plataforma en la Red”.

¿Cómo constituyen exactamente las innovaciones de Google una amenaza para Microsoft? Como ejemplo Whitehouse señala a Google Maps. El API de Google Maps permite que los diseñadores de software instalen Google Maps en sus propias páginas web utilizando JavaScript. Una visita a http://www.googlemapsmania.blogspot.com/, que se proclama a sí misma blog no oficial de Google Maps, busca páginas web, ideas y herramientas que influenciadas por Google Maps y muestra una larga lista de aplicaciones desarrolladas empleando Google Maps como motor subyacente.

Google no es la única empresa que ofrece productos y servicios basados en la plataforma Internet. Microsoft ya ha anunciado productos para competir con Adobe (que desarrolló el formato PDF para documentos) y Macromedia (que desarrolló el software Flash y ShockWave para videos y animación), empresas que a principios de este año anunciaban su fusión. “El formato de archivos PDF y Flash SEF podrían convertirse en una nueva plataforma para el desarrollo de aplicaciones para la Red, y por este motivo Microsoft debería estar preocupada”, explica Whitehouse.

¿Bien de consumo?

Es importante señalar, añade Whitehouse, que “todas las aplicaciones de las que he hablado están escritas en el navegador. Funcionan igual de bien en Windows, Mac o Linux. Para funcionar, tu ordenador sigue necesitando un sistema operativo, pero no importa cuál sea. Al final podría tener que darse la razón a los que en los 80 creían que el sistema operativo se iba a convertir en un bien de consumo, y eso es una mala noticia para Microsoft”.

Thomas Y. Lee, profesor de Gestión de las Operaciones y la Información, adopta un punto de vista más genérico cuando habla sobre la amenaza que Google supone para Microsoft. “No creo que Google sea una amenaza para el sistema operativo per se, pero es una amenaza para el modelo empresarial de Microsoft. Microsoft tiene software [como el Office] que utiliza para aprovechar el sistema operativo”.

Lee afirma que los puntos fuertes de Google son dos. En primer lugar, la empresa da rienda suelta para que sus empleados de talento innoven, y en segundo lugar, fomenta que los diseñadores de programas utilicen Google como base para sus propios programas. “Google ha contratado gente muy, muy inteligente. Los mejores licenciados en informática acaban en Google. Cuando se concentra tal cantidad de personas inteligentes bajo el mismo techo empiezan a suceder cosas fantásticas. Google tampoco ha sufrido la amenaza de que sus usuarios abandonen sus productos. Si no, echa un vistazo a los productos asociados a Google Maps”.

Balaji Padmanabhan, profesor de Gestión de las Operaciones y la Información de Wharton, está de acuerdo con Whitehouse: la tendencia actual “son ordenadores personales que no tienen mucho software instalado, donde la mayoría de las aplicaciones pueden escaparse de la Red”. Padmanabhan señala que Sun Microsystems y Oracle han desarrollado dicho sistema y la gente, empleando un simple ordenador, se puede comunicar sin cable con un ordenador personal.

“Pero esa idea nunca ha despegado realmente, en gran parte debido a que la Red no eran tan amplia ni tan rápida como hoy en día”, dice Padmanabhan. “No obstante existen ventajas asociadas a dicho concepto. La primera es que habría menos software que actualizar para los usuarios, y eso es precisamente lo que Google capitalizaría. La segunda ventaja es que los usuarios disfrutarán de una mayor seguridad, ya que las aplicaciones pueden actualizarse constantemente en el servidor para solucionar errores y añadir parches. El gran reto es la fiabilidad de la Red. No es deseable verse en una situación en la que los usuarios quieran abrir un programa del tipo hoja de cálculo pero no pueden porque la Red no está operativa en ese momento. Eso es ciertamente un problema que tendrá que resolverse en un futuro cercano”.

El profesor de Derecho Kevin Werbach sostiene que los problemas de competitividad a los que ha de enfrentarse Microsoft no sólo tienen que ver con Google. “En cierto sentido, cualquier empresa de Internet o de software de éxito es una amenaza para Microsoft”, dice. “Microsoft está en una posición dominante excepcional en el mundo de los ordenadores. Cualquier cosa que atraiga un volumen significativo de utilización o de actividad es potencialmente una amenaza para ella. Podría afirmarse que Microsoft es una amenaza prácticamente para todas las empresas del sector, así como todas las empresas constituyen una amenaza para Microsoft”.

Werbach afirma que Microsoft está una posición tan prominente porque el sistema operativo de los ordenadores constituye la principal experiencia que los usuarios tienen con los ordenadores. A medida que Internet cobre mayor importancia en la vida de los ordenadores, todo aquello en la Red que se convierta en parte fundamental de la vida de los usuarios supondrá un reto para Windows y para programas de software como Office, cuyos márgenes de beneficios más altos que los de la propia Windows. “Google no evita que la gente utilice un programa operativo determinado”, dice, “pero si la funcionalidad que le extraen los usuarios a los ordenadores se base en Google en lugar de algo controlado por Microsoft, eso perjudica a Microsoft”.

Objetivos futuros

“El gran reto para Microsoft es la ley de los grandes números”, señala Werbach. “A medida que aumenta de tamaño, cada vez es más complicado que la empresa continúe creciendo al mismo ritmo que lo había hecho históricamente. El sector de los ordenadores es bastante maduro. En los países desarrollados prácticamente todo el mundo tiene un ordenador. Así pues, para continuar creciendo Microsoft necesita encontrar nuevos modos de ampliar sus mercados, que es el motivo por el que quiere introducirse en los mercados de software para juegos, software sin cable y para empresas. En estas áreas está obteniendo significativas pérdidas. Si Google se convierte en una empresa dominante en el mercado de Internet, bloqueará oportunidades para que Microsoft crezca”.

Pero Microsoft no alcanzó la posición que disfruta hoy en día retirándose ante las adversidades. En opinión de Lee, los ejecutivos de Microsoft “no se duermen en los laureles; ven la amenaza y creen que el futuro está en la publicidad, en funciones de búsqueda de escritorio y en un mejor conocimiento de los consumidores. Están empleando todos sus recursos e inteligencia en atacar a la competencia. Y hay muchas personas a las que les gusta Microsoft y sus productos”.

“Si me preguntas por qué no compre acciones de Google cuando salió a bolsa, te contestaría que por entonces tan sólo tenía un producto: su motor de búsqueda”, dice Amit. “A medida que va ampliando sus productos podría causar mucho daño a Microsoft. Pero Microsoft tiene una línea de productos mucho más amplia. Está presente en el 90% de todos los ordenadores del mundo; a Google aún le queda un largo camino por recorrer hasta alcanzarlo”.

El profesor de Marketing Peter S. Fader afirma que no es la primera vez que Microsoft ve la amenaza de Google llamando a su puerta. “La historia se repite una y otra vez. Cada vez que surge una nueva amenaza para Microsoft la gente piensa Sí, ahora si van a acabar con Microsoft. No hay motivo para creer que ésta vez vaya a ser diferente. Google es un tipo de competidor diferente, pero Microsoft ya se ha enfrentado a muchos tipos de competidores. Se trata del caso típico de la tortuga y liebre. Y Microsoft es una tortuga muy buena. La empresa intentará reproducir las características de los productos de los competidores. Los productos no serán necesariamente mejores, pero serán correctos”.

Whitehouse sugiere que tal vez Microsoft tendría que cambiar su filosofía si realmente quiere competir con Google. “Microsoft cuenta con enormes recursos y consiguió resultados similares antes, cuando desafió a Netscape en la guerra de los navegadores de finales de los 90. No obstante, Microsoft suele centrarse en detener cualquier ataque a la Red –y lo hizo muy bien a finales de los 90 con el Internet Explorer-, pero luego vuelve a centrarse en su sistema operativo clave y el negocio de las aplicaciones de escritorio. Así, por ejemplo en los últimos años hemos visto los enormes esfuerzos para desarrollar Vista [el sistema operativo antes llamado Longhorn, que supuestamente sustituirá a Windows XP en 2006], pero desde hace años no se han introducido mejoras significativas en Internet Explorer.

“No se sabe a ciencia cierta si Microsoft realmente cree que la Red es la plataforma del futuro. Después de conquistar a su adversario inmediato la empresa suele retroceder y centrarse en el desarrollo de sus activos clave. En esta ocasión podría funcionar de nuevo. Pero al final tal vez no sea suficiente para prevenir el maremoto Internet que sin duda alguna llegará”.


Publicado el: 02/11/2005


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