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El Voice Over Internet Protocol (VOIP) vuelve a la carga

Declarada su defunción tan sólo hace unos años, Voice Over Internet Protocol (VOIP) –o la capacidad para hacer llamadas telefónicas a través de Internet-, vuelve a nacer de sus propias cenizas, y todos los datos apuntan que será el próximo bombazo. Daryl Schoolar, analista senior en In-Stat/MDR, una empresa de investigaciones con sede en Scottsdale, Arizona, lo llama el Lázaro de la tecnología.

Tan sólo han transcurrido unas pocas semanas de 2004 y por todas partes hay evidencias de una mayor presencia del VOIP. Los proveedores de servicios telefónicos están prácticamente abalanzándose para anunciar agresivas estrategias para el VOIP dirigidas a consumidores y negocios. Para no ser menos, Time Warner Cable, Cox Communications y Comcast han proclamado a los cuatro vientos su incursión en el mercado del VOIP. Tan sólo la decisión de Comcast, dice Gerald R. Faulhaber, profesor de empresa y políticas públicas de Wharton, es una señal evidente de que tal resurrección va a tener lugar: “Comcast nunca hace nada extraño; siempre da pasos prudentes y comedidos. Que esté metida en esto es una señal de que la tecnología, que se desarrollará lentamente, es un tema importante”.

Bajas tarifas, altos ingresos

En su nueva reencarnación, el VOIP no es gratuito tal y como era el caso en los 90, pero aún así su atractivo es innegable: llamadas locales y de larga distancia ilimitadas y voice mail (mensajes de voz) e identificador de llamadas por tan sólo 20-40 dólares al mes dependiendo del proveedor.

Analistas como Schoolar esperan que esas bajas tarifas generen para 2007 unos ingresos para los proveedores de unos 4.000 millones de dólares. La adopción del VOIP también beneficiará a los vendedores de equipos. Boardwatch, que tiene un ojo puesto en el negocio de las redes de comunicación, informa que es posible que el mercado para todos los equipos VOIP –valorado en unos 1.000 millones de dólares en 2002-, alcance para 2006 los 4.300 millones de dólares.

Pero a pesar de que todas las señales parecen mostrar que el VOIP ha vuelto con intención de quedarse, también es evidente que dentro de poco tiempo el VOIP sustituirá al teléfono tradicional. Schoolar señala que, por ejemplo, dentro de tres años es posible que haya unos cuatro millones de suscriptores al VOIP. Se trata de un aumento espectacular teniendo en cuenta que en 2004 se espera que haya 378.000 suscriptores, pero esos cuatro millones de pioneros todavía representarán una minúscula fracción de los 113 millones de hogares donde las llamadas telefónicas tradicionales dominarán.   

Hasta que lleguemos a utilizar masivamente el servicio VOIP, en especial en los hogares, tendrán que pasar muchos años, y en el camino se habrán de superar importantes obstáculos. Según CNET News.com, en su impaciencia por alejar a los clientes de las compañías telefónicas, los suministradores de red que se han comprometido a proporcionar servicios VOIP no están del todo seguros de que la tecnología esté lista. Tras entrevistar a operadores de red y analizar los informes redactados por los proveedores con respecto al tema, CNET News.com concluía que “a las empresas suministradoras de red les preocupa que los equipos actuales del VOIP no hayan sido probados a gran escala, esto es, del modo en que normalmente se emplearían para un servicio a nivel nacional”.

Es más, en un futuro inmediato es probable que el VOIP siga siendo una aplicación ligada a los ordenadores, en lugar de ser un servicio al que se pueda acceder directamente con teléfonos especiales, lo cual significa que la base de clientes potenciales del VOIP estará en cierto modo restringida. “Vivimos en un país donde la penetración de los ordenadores personales es de tan sólo un 65%”, señala Faulhaber.

Y luego también esta el tema del ancho de banda.

El VOIP sucumbió a una muerte indigna a finales de los 90 debido a que la mayoría de los ordenadores estaban conectados a Internet a través de líneas telefónicas convencionales con módems de 56k. Hacer una llamada de teléfono a través de Internet era gratis, pero como la primitiva tecnología no era capaz de proporcionar un canal estable y sin interrupciones para la comunicación por voz, los usuarios simplemente recibían el tipo de servicio por el que habían pagado. La aparición de los módems DLS y por cable, que ofrecen el tipo de ancho de banda necesario para que las transmisiones de voz sean continuas y claras, ha sido uno de los factores clave del resurgimiento del VOIP en las comunicaciones telefónicas. En la actualidad tan sólo el 20% de los hogares estadounidenses tienen conexiones de banda ancha, otra limitación para el rápido crecimiento del mercado del VOIP. Es más, no es probable que las cosas cambien para mejor rápidamente. En opinión de Scholar, para 2007 algo menos del 40% de los hogares estadounidenses tendrán conexión a banda ancha. “El mercado del VOIP comprenderá tan sólo una parte de ese porcentaje”, señala.

Las discusiones sobre temas de regulación también pueden suponer un obstáculo a la velocidad a la que el VOIP se propague.

Los defensores de Internet y del VOID son partidarios de que los burócratas no se involucren en el VOIP, del mismo modo en que se han mantenido al margen con Internet. “En parte el éxito de Internet se debe precisamente a que los reguladores acordaron aplazar regulación alguna”, escribía recientemente el experto en el VOIP Jeff Pulver, presidente y consejero delegado de Pulver.com, empresa que se denomina a sí misma “la voz de las comunicaciones VOIP”. “Seguir con esta política es algo que la Federal Communications Commission (FCC) debe a los consumidores cuando se trata de algo con tanto potencial como las comunicaciones por voz a través de Internet”.

Pero no existe duda alguna de que los burócratas federales y estatales consideran al VOIP un servicio que en algún momento tendrán que regular. Aquellos responsables del cumplimiento de la ley tendrán que asegurarse de que podrán intervenir las llamadas realizadas a través del VOIP de un modo tan sencillo como interceptan las llamadas telefónicas convencionales. A mayor escala, a los burócratas federales y estatales al cargo de los bienes y servicios públicos les preocupa que si el VOIP se vuelve demasiado popular, las redes de las líneas telefónicas convencionales se atrofien, las compañías dejen de ofrecer cobertura universal y servicios como el 911 (número de urgencias en EE.UU.) sufran las consecuencias.

Algunos expertos creen que las propias complejidades inherentes al servicio VOIP reducirán la capacidad de los reguladores para diseñar modos de control de dicho servicio. Como señala Scholar, “el VOIP cambia las normas. Si te suscribes a Vonage (un pequeño suministrador del VOIP) puedes obtener un servicio 212 de códigos de áreas, vivir en Florida pero ir a pasar tres meses a Minnesota para huir del calor. ¿Quién va a regular en este caso el servicio? Y si desde aquí, desde Scottsdale, hago una llamada a Phoenix, que está a 5 millas, parte de la llamada podría ir a través de Utah. ¿Cómo se podría regular eso?”.

En opinión de Faulhaber, la regulación del VOIP podría perfectamente convertirse en un candente tema político durante este año de elecciones, con los demócratas apoyando su regulación y los republicanos en contra. “Si tengo que apostar por algo, apuesto por el triunfo de la no regulación”, dice Faulhaber, aunque si el VOIP se volviese un tema popular, en su opinión los defensores de la regulación podrían ganar. “Cuando (el presidente de la Federal Trade Commission) Michael Powell intentó relajar las normas de propiedad de los medios de comunicación, recibió bofetadas por todos lados”.

Una gran ayuda para recortar costes

A pesar de las persistentes dudas en temas tecnológicos y la controversia con la regulación, los expertos están convencidos de que en esta ocasión el VOIP sobrevivirá.

Ya se están haciendo muchos negocios que adoptan el VOIP como tecnología para las comunicaciones. Durante los años en los que se creía que el VOIP estaba muerto, multitud de empresas estaban adoptando dicha tecnología, en especial aquellas con operaciones internacionales. El VOIP redujo significativamente los costes de mantenerse en contacto con las divisiones localizadas en otros países. “Los precios de las llamadas internacionales eran más altos que en la actualidad, en especial si los comparabas con el precio de las llamadas domésticas”, explica Lisa Pierce, vicepresidente de Forrester Research. El VOIP reducía el coste de esas llamadas, desde 54 céntimos a 4 céntimos el minuto.

Ahora que el VOIP está siendo considerado públicamente una tecnología de las comunicaciones viable, el mundo empresarial está cada vez más convencido de su adopción, en especial si los proveedores encuentran el modo de que sea compatible con los sistemas PBX tradicionales. Además, señala Faulhaber, posiblemente se introduzca principalmente en las empresas, ya que es en éste ámbito donde posiblemente existan vínculos más fuertes con Internet, requisito previo para la adopción del VOIP. Y aunque en Estados Unidos el servicio telefónico es relativamente barato, los negocios siempre están buscando el modo de recortar costes. Según Faulhaber, los suministradores del VOIP que prometen reducir a la mitad las facturas telefónicas encontrarán una audiencia receptiva entre los ejecutivos financieros de las corporaciones.

Cable versus teléfono

Si el VOIP ha vuelto para quedarse, ¿quién se beneficiará más? ¿El cable o la telefonía? La respuesta parece ser que ambos.

En el mercado doméstico, dice Faulhaber, es probable que a las empresas suministradoras de cable les vaya muy bien porque han sido mejores que las empresas telefónicas a la hora de introducir servicios de banda ancha entre los clientes. Es más, algunos expertos señalan que las suministradores de cable que venden el VOIP entre sus suscriptores consiguen cifras adicionales en su cuenta de resultados ya que cada cliente nuevo de los servicios de telefonía que consiguen contribuye a su vez con más dólares.

Por el contrario, las compañías telefónicas que venden el VOIP pueden estar en cierto modo tirando piedras sobre su propio tejado, ya que los nuevos clientes del VOIP que consigan serán en el fondo viejos clientes suyos intentando aprovecharse de los bajos precios del VOIP.

Pero también es probable que las compañías telefónicas aprovechen las ventajas del VOIP, en especial si toman sus fortalezas existentes como base. ATT, con su omnipotente presencia nacional y su enorme base de empresas clientes, añade Faulhaber, está en una posición ideal para dominar el mercado de las empresas. El VOIP “podría ser un enorme empujón” para el achacoso gigante de la telefonía, dice Faulhaber.

E incluso si el VOIP no contribuye con ingresos adicionales a la cuenta de resultados de las empresas telefónicas, es posible que les ayude a competir, ya que la tecnología está siendo integrada en la infraestructura de las comunicaciones, independientemente de su utilidad como servicio comerciable. A principios de enero, por ejemplo, Verizon anunciaba que utilizaría los softswitches (controladores de llamadas), media servers y gateways de Nortel VOIP en lugar de los switches tradicionales, tanto para las redes locales como de larga distancia. Schoolar dice que las empresas como Verizon son las que están adoptando los equipos VOIP incluso en sus redes convencionales, ya que con una red basada en el VOIP necesita muchos menos técnicos para las labores de gestión y mantenimiento, reduciendo por tanto los costes operativos. Así, Lisa Pierce añade que “con el paso del tiempo será menos caro producir y mantener la infraestructura del VOIP, así como prestar apoyo a los clientes. Seremos testigos de una mejora en las cuentas de resultados, y se conseguirá (que las empresas telefónicas) sean más rentables”.


Publicado el: 11/02/2004


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