¿Dudas en la bolsa China? Latinoamérica no falla a los inversores
La economía china ha sorprendido al planeta con el ritmo de crecimiento más fuerte del mundo. En los últimos años ha sido superior al 10% y todo hace indicar que, de momento, no habrá una desaceleración importante. Pero ahora es el mercado bursátil de este gigante asiático el centro de todas las miradas y el objeto de análisis de los expertos mundiales en renta variable. Y es que la bolsa de Shanghai se ha revalorizado más de un 60% en lo que va de año y un 130% el ejercicio pasado, unas rentabilidades exageradas si se comparan con las de Wall Street, París, Londres, o Francfort, que han sembrado la desconfianza.
El primero en lanzar la voz de alarma fue, precisamente, una de las personas que más influencia ha tenido en los parqués mundiales en las últimas décadas, el que fuera presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos durante 18 años, Alan Greenspan.El apodado con el sobrenombre de ‘el maestro’ dijo que teme una "dramática contracción" de la bolsa china, aunque la economía mundial podría ser capaz de superar una caída así si tiene la flexibilidad suficiente. "Es claramente insostenible. Va a haber una contracción dramática en algún momento", dijo en una videoconferencia que ofreció desde Washington a los ponentes de ExpoManagment 2007 que se celebró recientemente en Madrid.
A su juicio, esta corrección puede causar problemas a la riqueza de las familias chinas, y que eso puede tentar al Gobierno de ese país a utilizar sus reservas para sostener el mercado y evitar desórdenes sociales. Pero el contagio puede ir mucho más allá, puesto que las importaciones baratas de China han sido uno de los principales impulsos del crecimiento mundial, junto con los trabajadores de Europa del Este y las bajadas de tipos.
"En los últimos cinco años, el mundo en su conjunto ha crecido más rápido que en ningún otro momento de la historia mundial. No puede durar y no va a durar porque es un ajuste demasiado rápido", explicó. Para evitar un impacto en la economía, ésta debe ser suficientemente flexible para absorber un 'shock' de precios: "Veremos grandes caídas en algunos niveles, pero no se tiene que trasladar necesariamente a los niveles de empleo o a la economía real".
Movimientos especulativos
Juan Carlos Martínez, profesor de Entorno Económico de la escuela de negocios Instituto de Empresa, en Madrid, está de acuerdo con la preocupación mostrada por Greenspan y cree que las subidas que ha experimentado la bolsa china en los últimos tiempos se ha producido “básicamente por movimientos especulativos”, aunque reconoce que en estos momentos “sí recoge la buena evolución de la economía del país”. “Los que han hecho subir el mercado chino han sido principalmente los inversores locales, que han visto muy atractivas las rentabilidades de la renta variable. El problema es que los inversores se están endeudando para invertir y si pierden en bolsa y no pueden pagar sus créditos, las complicaciones pueden trasladarse al sector financiero”, advierte.
El estallido de una burbuja normalmente significa problemas para el grueso de la economía, como ocurrió en Estados Unidos cuando los valores tecnológicos se desplomaron en 2000. La historia dice que esto no es verdad en el caso de China. Entre 2001 y finales de 2005, el entonces índice de referencia Shanghai Composite cayo a la mitad, aún cuando el PIB creció un 46 por ciento. Y aunque su economía es la cuarta del mundo, su mercado representa sólo alrededor del 4 por ciento mundial.
El Gobierno chino ha dado muestras de compartir la misma opinión y temores que Greenspan cuando decidió triplicar el impuesto sobre las transacciones de acciones para intentar enfriar al sobrecalentamiento del mercado local. Y el mismo día en que anunció esta medida el índice CSI 300, en el que cotizan las principales empresas del país en yuanes y que se negocia en Shanghai y Shenzhen, cayó un 6,8%. Y aunque la bolsa se ha tranquilizado en las últimas sesiones, los inversores mantienen el temor a que el Gobierno vuelva a imponer nuevas medidas para frenar al recalentado mercado.
Según Martínez, la subida de impuestos y el temor a nuevas medidas, “han provocado el mal de altura en este mercado asiático y ha provocado la salida de capital”. El profesor del IE sostiene que “es pronto para saber si las últimas medidas de las autoridades chinas son efectivas, pero lo importante es que el Gobierno está decidido a frenar la especulación”.
Antes de subir del 0,1% al 0,3% el impuesto sobre la compra y venta de acciones, el 18 de mayo pasado, las autoridades chinas aumentaron los tipos de interés y el coeficiente de caja en los bancos, además de liberalizar su moneda con respecto al dólar, en su intento de enfriar y afrontar la excesiva liquidez de su economía. Sin embargo, las medidas no tuvieron una gran repercusión en la bolsa, que siguió progresando en su sucesión de récords al alza.
Los analistas del banco estadounidense Citi explican en un informe para sus clientesque “el objetivo de las autoridades ahora es moderar la subida y no provocar un desplome del mercado. Entraría dentro de la dinámica actual de combatir el crecimiento de la liquidez, aumentando la flexibilidad de forma progresiva en el funcionamiento del mercado. También reduciendo la especulación en otros mercados, como es el inmobiliario”.
Desconfianza en China
El broker español Renta 4 cree que la actual situación en los mercados chinos"no deberían suponer una situación de pánico y de desconfianza en la zona asiática", aunque reconoce que "la situación invita a la cautela". Rafael Pampillón, profesor de Economía y Análisis de países del Instituto de Empresa, cree que lo más peligroso para la bolsa china es que la economía de Estados Unidos, uno de sus principales socios comerciales, se enfríe e influya negativamente en el desarrollo de sus empresas. “La bolsa china está tan alta en estos momentos que cualquier factor puede provocar un derrumbe”, apunta.
De momento, los inversores internacionales han continuado reduciendo su exposición al mercado chino, y durante la primera semana de junio sacaron de su bolsa más de 1.100 millones de dólares. En el conjunto de las bolsas emergentes de Asia, la cifra ascendió a más de 1.400 dólares, lo que supone la tercera mayor salida semanal de los últimos años.
Todo lo contrario está ocurriendo al otro lado del mundo, en Latinoamérica, donde los principales parqués están viviendo un buen año y se están ganando a pulso la confianza de los inversores mundiales. Las bolsas que más dinero están atrayendo son las dos más importantes de la región: la de Brasil y la de México.
Los números hablan por si solos. El índice Bovespa de la bolsa brasileña se ha revalorizado más de un 15% en lo que va de año. El principal indicador de la bolsa mexicana ha ganado más de un 17% y el selectivo IPSA, que agrupa a las 40 acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Santiago de Chile, más de un 20%. El MSCI American Latin de Morgan Stanley ha experimentado un alza del 20% hasta junio.
La importancia de estas rentabilidades se hace patente si se observa la evolución de las principales bolsas mundiales. El Dow Jones de Nueva York ha subido en el actual ejercicio más de un 7%. En el Viejo Continente, el Ftse de Londres ha ganado poco más de un 4%; el Cac 40 París un 6,5%, mientras que el que mejor comportamiento ha tenido ha sido el Dax de Francfort, con un alza de superior al 15%. En Asia, el Nikkei de Japón obtiene una exigua rentabilidad del 3,20%.
Las inversiones en América Latina, un éxito
No es de extrañar que los fondos que invierten en Latinoamérica sean los más rentables en los últimos tres años. Según los datos de Morningstar, alcanzan un rendimiento medio del 194,33 por ciento, con fondos que llegan a ganar más del 250 por ciento. Éste es el caso de Crédit Agricole Funds Latin America Equities S, que repunta un 266,67% desde 2004. “Creo que Latinoamérica es una apuesta rentable, mas que segura, y es la alta tasa de interés de remuneración conlleva mas riesgo, pero el comportamiento de las economías, es visto con buenas expectativas para el fin de año”, indica César Betancur Cañola, profesor del Programa de Ingeniería Financiera de la Universidad de Medellín, Colombia.
Una encuesta de Merril Lynch entre gestores de fondos que invierten en mercados de países emergentes desveló que para el 81% su país preferido para invertir era Brasil, cuyo mercado de valores se convirtió a principios de junio en el primero de América Latina en superar los mil millones de dólares. La bolsa de este país se ha visto favorecida por el incremento en los precios de los metales, que contribuyó a duplicar las ganancias empresariales. Al mismo tiempo, la fortaleza que está demostrando su moneda, el real (se apreció un 19 por ciento frente al dólar el año pasado, y fue la divisa que mejor rendimiento dio entre las 16 más negociadas), y unas tasas de interés insólitamente bajas atrajeron inversión internacional.
El valor total de las acciones brasileñas subió a 1.020 millones de dólares el 1 de junio después de que el índice Bovespa avanzara 2,2 por ciento. El indicador ha subido un 45% el último año y ha aumentado más de cuatro veces desde el 2002.
Los inversores extranjeros están apostando por el país por las buenas perspectivas de crecimiento económico. El capital internacional representa un 34% de las acciones negociadas este año, un 22% más que en el 2000, según el Mercado de Valores de Sao Paulo. “Brasil ofrece oportunidades de crecimiento que los inversores ya han experimentado en otros mercados y los inversores están comprando esa expectativa”, comenta a Bloomberg Fabio Spínola, quien colabora en la administración de 1.700 millones de reales en activos para Quest Investiment.
Buena situación económica
Algo parecido ocurre en el resto de países de la región donde las perspectivas económicas para los próximos años son muy buenas. “Las bolsas de Latinoamérica son un reflejo de una situación favorable de la economía de la región, frente a las subidas fruto de la especulación de los parqués de China”, señala Martínez, quien reconoce que estos mercados “también se están favoreciendo de la alta liquidez mundial”.
César Betancur destaca “los altos precios de las materias primas, una alta liquidez mundial y una fuerte demanda interna”, como algunas de las razones que dan los analistas para que se mantenga el buen desempeño regional. Y añade: “Los flujos de capital siguen llegando y eso ha servido para crear empleo y mejorar los salarios, lo que se refleja en un aumento de la demanda interna y del crédito, que también empujan el crecimiento. Brasil va a seguir siendo protagonista, pues no solo se ha beneficiado por los flujos de capital, sino que además es gran exportador”.
En la misma línea, Rafael Pampillón cree que las bolsas se están viendo favorecidas por una fuerte entrada de dólares en los países de la región, “lo que está permitiendo una importante apreciación de sus monedas”. Los dólares, dice, “llegan a través de las exportaciones, con gran auge de la demanda mundial de los principales productos latinoamericanos, desde la soja al café y el hierro, el acero y los textiles; por la inversión directa extranjera, que está creciendo; y por la propia entrada directa en los mercados bursátiles”, especifica.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), América Latina crecerá un 4,9% este año, siete décimas más de lo previsto inicialmente por el organismo. Este ritmo será inferior al registrado en el 2006, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) real -ajustado por inflación- alcanzó el 5,5%. Sin embargo, el FMI destaca que "los fundamentales económicos están bien en líneas generales ya que la mayoría de los países han continuado creando políticas macroeconómicas creíbles y han reducido las vulnerabilidades en sus balances".
En la misma línea, el economista jefe del BBVA para América Latina y Mercados Emergentes, Giovanni Di Plácido, ha destacado que la región lleva 18 trimestres de crecimiento sostenido, lo que ha calificado como "el ciclo más importante de las últimas décadas". Según este economista venezolano, para 2007 el crecimiento de los países de la región promediará un 4,7%, mientras que en 2008 se situaría en alrededor del 4,2%. “Lo más importante es que estamos viendo un crecimiento en casi todos los países”, indicó, según recoge EFE. Destacó, también, que este crecimiento se da en una coyuntura de situación financiera internacional muy favorable, con tasas de interés bajas y un escenario "particularmente holgado" en términos de liquidez en los mercados internacionales.
Riesgos
Entre los riesgos que pueden dañar el buen ritmo de los parqués suramericanos, los expertos destacan los altos tipos de interés en Estados Unidos, actualmente en el 5,25%. Juan Carlos Martínez explica que si los bonos de la Reserva Federal tienen unas buenas rentabilidades, los inversores norteamericanos, que son los que más dinero introducen en las bolsas latinoamericanas, pueden apostar por ellos en lugar de arriesgar su dinero en la renta variable latinoamericana, con muchísimo más riesgo.
“Creo que la evolución de las bolsas latinoamericanas aún es muy dependiente del comportamiento de las bolsas internacionales, especialmente las de Estados Unidos y China”, explica César Betancur, para resumir los riesgos de los mercados bursátiles de la región. Y añade: “Es un sentir latinoamericano que son bolsas muy pequeñas, que pueden verse afectadas por variables macros internacionales y que hoy en día los fenómenos de la inflación y la reevaluación de las monedas locales presionan a la baja en sus indicadores de crecimiento”.
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