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Imágenes de liderazgo de los líderes del futuro

¿Cómo representan y describen los estudiantes universitarios de Empresa de Wharton la esencia del liderazgo? Desde el año 2000 todos los estudiantes universitarios de primer año participan en el proyecto Images of Leadership (Imágenes de liderazgo), patrocinado por el programa de liderazgo de Wharton y dirigido por Anne M. Greenhalgh y Christopher I. Maxwell.

Desde otoño del año 2000 hasta finales de 2003, Greenhalgh y Maxwell entrevistaron a 1.918 estudiantes universitarios de primer año matriculados en la asignatura Management 100: Leadership and Communication in Groups con el fin de elegir o diseñar una imagen que representase el liderazgo, y luego hacer una redacción de unas 100 palabras explicando por qué escogieron dicha imagen. La respuesta de cada estudiante fue remitida a una página web segura.

Para poder comprender cuál era la percepción de los estudiantes sobre el liderazgo antes de comenzar su formación universitaria, estos dos académicos llevaron a cabo una exhaustivo y automatizado análisis de la información remitida con el fin de identificar las imágenes más frecuentes y los sustantivos, adjetivos y verbos que los estudiantes elegían para describir a los líderes.

En un artículo de reciente aparición titulado Images of Leadership: The Story Emerging Leaders Tell (Imágenes de liderazgo: qué nos dicen las historias de los nuevos líderes), Greenhalgh y Maxwell analizan las respuestas de estos estudiantes. En primer lugar, los estudiantes seleccionaron lo que Greenhalgh y Maxwell denominan “el tipo de imágenes que se podían esperar”, básicamente imágenes de Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Rosa Parks, John F. Kennedy, Nelson Mandela, Winston Churchill, Franklin Roosevelt, Napoleón a caballo, George Washington cruzando el Río Delaware, la Madre Teresa, la Princesa Diana, Confucio, el Alcalde Rudolph Giuliani y los bomberos de la ciudad de Nueva York, tras el 11 de septiembre, y figuras del deporte como Michael Jordan.

Sin embargo, muchos estudiantes también enviaron imágenes inusuales e incluso únicas de liderazgo, como por ejemplo árboles (los líderes están unidos irremediablemente a la tierra y al mismo tiempo son visionarios); un tamiz y un embudo (los líderes generan o recopilan ideas y las ponen en práctica); los miembros de una tripulación (trabajando juntos para ofrecer liderazgo); la plastilina (un líder debe ser flexible); una almohada (complaciente); el volante de un coche (el líder señala una dirección); un tablero de ajedrez (cualidades estratégicas); y un grupo de ocas volando en formación (sugiriendo que los líderes frecuentemente trabajan tanto en grupo como de manera independiente). “La imagen de las ocas volando como símbolo de liderazgo es muy popular ... Es muy representativa. El liderazgo es compartido: cuando una oca se adelanta, la otra se pone detrás”.

El siguiente nivel de imágenes de liderazgo empleado por los estudiantes, explicaba Greenhalgh, lo constituyen objetos que reflejan múltiples partes entrelazadas. Estas imágenes ilustran que “todos estamos juntos en esto y somos interdependientes”, y comprenden desde candados y apretones de manos hasta pulseras de cadena y piezas de puzzles”.

El equipo Jordan

Analizando cuáles eran las palabras más utilizadas en las redacciones, Greenhalgh y Maxwell descubrían que los estudiantes universitarios de primer curso describían “la esencia del liderazgo empleando un lenguaje plural, moral e inspirador”. ¿Qué quiere decir esto?

En lo que se refiere a lenguaje “plural”, Greenhalgh y Maxell retomaban las imágenes de las pulseras de cadena, las ocas volando, los miembros de una tripulación o los altos árboles. “El plural es fácil”, decía Greenhalgh. “No siempre son imágenes de una única figura o persona. En general los estudiantes hablan de liderazgo empleando el plural. No se trata de liderazgo al estilo del hombre solitario de Marlboro. Cuando señalan las palabras utilizadas con mayor frecuencia observas que el líder individual siempre está en un contexto plural: otros, un grupo, gente, un equipo. Eso es lo que queremos decir con plural”.

Greenhalgh y Maxwell subrayaban la popularidad del jugador de baloncesto retirado, Michael Jordan, como imagen de liderazgo. Normalmente, las redacciones sobre el liderazgo no tienen nada que ver con sus estadísticas personales de puntos, rebotes, etc., sino con el modo en que conseguía mejorar los resultados de todo el equipo, lo cual constituye otro ejemplo de cómo los estudiantes describen el liderazgo en un contexto “plural”. “No se trata del líder, sino de lo que el líder consigue sacar de los demás”, decía Greenhalgh.

Para comprender la utilización del “lenguaje moral” por parte de los estudiantes a la hora de describir el liderazgo, los dos directores analizaron qué adjetivos se empleaban con mayor frecuencia. Algunos de estos adjetivos mencionados entre los participantes, tanto varones como mujeres, eran bueno, fantástico, el mejor, capaz y sincero. En lo que se refiere al “lenguaje inspirador”, los estudiantes se sentían muy cómodos con palabras que reflejaban cierta posibilidad: la posibilidad de llegar a ser, de creer, de conseguir, de crear.

Una de las descripciones, realizada por un estudiante varón, utilizaba lenguaje plural, moral e inspirador para describir a la Madre Teresa: “… A pesar de ser un verdadero líder, la Madre Teresa era una persona que no temía hacer lo correcto o motivar a otros para hacerlo … Salió al mundo y dedicó su vida a una causa que merece la pena. No son muchas las personas que estarían dispuestas a renunciar a las comodidades de la sociedad moderna y adoptar un estilo de vida frugal para ayudar a los demás. No obstante esta maravillosa mujer lo hizo y tuvo éxito. A través de sus acciones y dedicación motivó a otras muchas personas –que de otro modo no habrían hecho nada-, a prestar ayuda a los pobres del mundo. Así, la Madre Teresa reúne todo lo que significa ser un líder. Prestó su ayuda cuando nadie lo habría hecho y haciéndolo inspiró a otros a hacer lo mismo. Los líderes no se hacen, nacen; y la Madre Teresa mostró al mundo que definitivamente era uno de esos individuos extraños que pueden denominarse líderes”.

El estudio confirmaba que los estudiantes, tanto varones como mujeres, estaban de acuerdo en muchas de sus elecciones, pero Greenhalgh y Maxwell descubrían algunas diferencias sutiles –aunque importantes-, entre géneros. Algunas de sus averiguaciones son:

  • Las estudiantes muestran sensibilidad ante el género a la hora de seleccionar adjetivos y sustantivos. Por ejemplo, ante la opción en lengua inglesa de elegir entre el trato masculino o femenino al hablar del liderazgo, los varones elegían el femenino el 12% de las ocasiones, mientras las mujeres empleaban el femenino prácticamente el triple. Para los varones, la frecuencia en la utilización del trato femenino se sitúa en décimo lugar; para las mujeres en tercer lugar. En lo que se refiere a sustantivos, los estudiantes eligen con más frecuencia sustantivos específicos de género en lengua inglesa, mientras las estudiantes eligen palabras neutras que pueden emplearse para ambos géneros, como por ejemplo miembro. 
  • Los verbos utilizados por los estudiantes varones y mujeres para describir la acción de liderar son básicamente transformativos en lugar de transaccionales. Los verbos transformativos como liderar, hacer, seguir, inspirar, lograr, creer y conseguir predominan más en sus redacciones que verbos transaccionales como ordenar y dar.

En opinión de Greenhalgh, el liderazgo transformativo refleja “liderazgo con capacidad para guiar a los otros para emprender nuevos objetivos, en contraposición al liderazgo transaccional, que solemos asociar con jerarquías de arriba hacia abajo. El liderazgo transformativo podría asociarse a un tirón y el liderazgo transaccional a un empujón”.

Para explicar con mayor detalle las diferencias entre los dos estilos de liderazgo, Greenhalgh recurría a uno de los ejemplos preferidos por los estudiantes, Braveheart, la película de 1995 protagonizada por Mel Gibson en el papel de William Wallace, un plebeyo que en el siglo XIII une a los escoceses en su batalla contra el dominio inglés. “Consigue reunir un ejército de hombres y les inspira de tal modo que están dispuestos a sacrificar sus vidas por su libertad. Reunir a las personas y comprometerlas con un objetivo superior ... hacer del mundo un sitio mejor es la esencia del liderazgo transformativo. Este liderazgo es muy diferente al transaccional, que básicamente consiste en Dame algo a cambio”.

El uso predominante de verbos transformativos por los estudiantes de ambos géneros sorprendió a estos académicos de Wharton. Las investigaciones previas sobre este tema podían claramente dividirse en dos áreas: la primera sugería que las mujeres consideran el liderazgo de un modo más transformativo mientras los hombres elegían modelos más transaccionales; la segunda sostenía que toda evidencia que mostrase que los hombres y las mujeres adoptan diferentes estilos de liderazgo estaba sobreestimada. Basándose en los descubrimientos del estudio Images of Leadership, Greenhalgh y Maxwell apoyan la teoría de que los hombres y mujeres no adoptan estilos de liderazgo tan diferentes como se creía antes. Los hombres y las mujeres hablan de forma ligeramente diferente al describir la acción de liderar, pero el estudio confirma que los y las estudiantes “no hablan sobre el hecho de liderar del modo que predicen los estereotipos de género”.

Liderazgo moral

De los 1.918 estudiantes de primer año que participaron en el estudio desde el año 2000 hasta 2003, el 62,9% eran hombres y el 37,1% mujeres; el 46% pertenecían a minorías étnicas y la nacionalidad del 16% no era estadounidense; la edad media era 18 años. La vasta mayoría de las imágenes elegidas por los estudiantes procedían de Internet, aunque unos pocos estudiantes optaron por dibujar su propia imagen. Todos los estudiantes tenían que remitir sus imágenes y redacciones antes de asistir a su primera clase. A lo largo del curso se iba preguntando a los estudiantes sobre las imágenes que habían elegido, que debían incorporar en debates y ejercicios que trataban cuestiones tales como: ¿Son realmente importantes las características del liderazgo? ¿Cuál tiene más importancia? “Todos los estudiantes se mostraron de acuerdo en que las características del liderazgo importan”, decía Greenhalgh. “Y a partir de la información que nos proporcionaron sabemos que están interesados en un liderazgo moral que sea bueno, mejor, ideal”.

Varios son los objetivos que desde un principio Maxwell y Greenhalgh esperaban cumplir gracias al proyecto Images of Leadership: obtener percepciones sobre el liderazgo antes de que diese comienzo la formación de los alumnos sobre dicho tema; conseguir imágenes del liderazgo como base para debates y ejercicios en clase; examinar diferencias de género por sustantivos, adjetivos y verbos (objetos, características y acciones); y reunir todas las historias “contadas por los estudiantes en su conjunto y también por género”.

Tanto Greenhalgh como Maxwell son plenamente conscientes de que el punto de vista de sus estudiantes acerca del liderazgo no tiene por qué coincidir necesariamente con la realidad del mundo laboral.

¿Un ejemplo obvio? Estadísticas de 2002 muestran que en ese año “tan sólo el 15,7% de los altos ejecutivos” eran mujeres, así que “sabemos a partir de nuestro estudio que las futuras líderes muestran en cierto modo una mayor propensión a considerar tanto a hombres como a mujeres como objeto de liderazgo”, explican Greenhalgh y Maxwell. “Si nuestras estudiantes buscan imágenes de líderes masculinos y femeninos en igual proporción, van a sentirse decepcionadas ... El reto para el futuro es cómo conseguir que las imágenes transformativas de liderazgo tanto de hombres como de mujeres se conviertan en hechos a medida que los futuros líderes se vayan incorporando al ámbito laboral”.

Los estudiantes, señala Greenhalgh, “son sin lugar a duda todos idealistas. Y al analizar las imágenes y palabras que eligieron nos podíamos hacer la siguiente pregunta: ¿Están observando el mundo y el ámbito laboral y encuentran esas imágenes o esas imágenes son a lo que los estudiantes aspiran? Desconocemos la respuesta a esta pregunta. Podría ser objeto de otro estudio”.


Publicado el: 05/04/2006


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